lunes, 27 de agosto de 2012

FEDERICO FELLINI (Colección Nosferatu, n.º 7)



Federico Fellini
(Colección Nosferatu, n.º 7)
Jesús Angulo & Joxean Fernández (coords.)
San Sebastián, Donostia Kultura, 2011
264 pp. - 18 €





Teníamos una deuda pendiente con la Colección Nosferatu, segunda etapa de aquella revista especializada de igual nombre que tan buenos ratos nos hizo pasar a los cinéfilos que la leíamos y que desapareció para resurgir de las cenizas en formato libro. Y es que todavía no habíamos comentado aquí su séptimo número, dedicado a la figura de Federico Fellini y publicado por Donostia Kultura el año pasado... aunque, dado que no ha aparecido ninguna nueva entrega posteriormente, todavía es el último número de la colección.


Federico Fellini (1920-1993)

Coordinado por el crítico Jesús Angulo y el director de la Filmoteca Vasca Joxean Fernández, este volumen viene a ser una suerte de continuación de la labor emprendida en el inmediatamente anterior dedicado a François Truffaut, y que consiste en analizar la obra de un cineasta en concreto desde una perspectiva plural pero con un objetivo más o menos común que se desprende de varios, aunque no todos, de los artículos incluidos en la propuesta: esto objetivo no es sino echar por tierra, o cuanto menos minimizar, los prejuicios y lugares comunes que se han construido alrededor de la obra del realizador en cuestión.



Y si hay un director que ha dado pie, con su vida y con su obra, sus constantes temáticas y estilísticas y sus declaraciones, a lugares comunes en ocasiones reveladores pero en otras injustamente reduccionistas, ese es este cineasta nacido en 1920 en Rímini, en la región de Emilia-Romaña (Italia), y fallecido en la ciudad de Roma en 1993. Tanto es así que ningún otro director ha dado pie a un adjetivo definitorio de su idiosincrasia, y ni siquiera otros en tesitura semejante (Hitchcock, Ford, Lynch) han alcanzado lo que el autor de 8 1/2 con el término felliniano, que se aplica incluso en ámbitos ajenos a lo artístico. Un director que, además, ha sido homenajeado-imitado hasta la saciedad por realizadores que vinieron después, del Tim Burton de Big Fish al Takeshi Kitano de Takeshis', pasando, claro, por el Emir Kusturica de El tiempo de los gitanos, Underground o Prométeme.


Los payasos, una constante "felliniana" del cine de Fellini (Los clowns)


El presente libro, adelantamos ya que imprescindible para los estudiosos del cine del realizador, se abre con "Ruinas en construcción. Notas sobre la puesta en escena de Federico Fellini", de la reconocida escritora Pilar Pedraza, que no es sino una reescritura de una de las partes incluidas en el libro que Juan López Gandía (a la sazón responsable del apartado de documentación del presente volumen) y ella misma dedicaron a la figura de Fellini y que fue publicado por Cátedra en su colección "Signo e Imagen / Cineastas". El texto de Pedraza va mucho más allá de lo que sugiere su título, y es una introducción perfecta tanto para iniciarse en el universo de Fellini como para el resto de artículos que seguirán en el presente libro.




El inmediatamente posterior lleva la autorizada firma de José Enrique Monterde, y se centra en analizar la relación de Fellini con el movimiento por antonomasia del cine italiano: el neorrealismo. Fruto precisamente de esos prejuicios a los que hacíamos referencia antes, muy pocas veces se relaciona a este cineasta con el movimiento que popularizaron directores como Rossellini, De Sica o el primer Visconti, y cuando se habla de Fellini se recuerdan con mucha más frecuencia títulos como La dolce vita, 8 1/2 o Amarcord en detrimento de joyas tempranas como Los inútiles (I vitelloni) o Almas sin conciencia (Il bidone). Por su parte, Ángel Quintana reincide en algunas cuestiones acerca de la presencia del realismo en el cine del italiano, comentando aspectos de filmes como El jeque blanco o la popular La strada, una cinta que podría entenderse como un puente entre el Fellini neorrealista y el Fellini que vino después.


La strada: una de las películas más populares de su autor


Por su parte, Carlos Losilla nos recuerda en su texto "Negar lo felliniano" que la censura franquista provocó que nada menos que dos décadas de trabajo de Fellini se estrenaran con retraso considerable y condensadas en apenas un lustro, por lo que títulos como Fellini Satiricón, Roma, Ensayo de orquesta o La ciudad de las mujeres llegaron a los cines españoles de forma casi simultánea... condicionando así la percepción del legado de Fellini, que pasó de ser para el cinéfilo patrio un bloque compacto en lugar de un work in progress mucho más cercano a la realidad.



A continuación, el también escritor de ficción José María Latorre analiza los elementos autobiográficos en la filmografía de Fellini, centrándose por supuesto en un film tan fundamental como 8 1/2, mientras que Antonio José Navarro se centra en la presencia de "lo monstruoso" en películas tan distintas como la citada Fellini Satiricón o la otoñal Ginger y Fred. Por su parte, Ricardo Aldarondo también centra su mirada en un tema en concreto, aunque como él mismo destaca este brille por su (cuasi) ausencia en la obra de Fellini: el amor.


Marcello Mastroianni, álter ego bloqueado del propio Fellini en 8 1/2


Acto seguido, Daniel Gascó analiza en "Fellini catódico" la relación del cineasta con un invento del siglo XX al que en un principio despreció pero luego aprendió a valorar: la televisión. Esto se aprecia sobre todo en el tercio final de su filmografía, en cintas como Ginger y Fred o Entrevista, aunque también en su excepcional episodio "Tobby Damnit" para el film colectivo Historias extraordinarias, que también firmaron unos menos inspirados Louis Malle y Roger Vadim.




A continuación, un par de artículos tratan la relación de Fellini con profesionales de otros campos de la realización cinematográfica: Fernando Lara se centra en la colaboración del director con cinco guionistas que conforman prácticamente el grueso de profesionales de la escritura cinematográfica con los que trabajó a lo largo de toda su vida; esto es: Tullio Pinelli, Ennio Flaiano, el también realizador (aunque bastante olvidado) Brunello Rondi, Bernardino Zapponi y Tonino Guerra... este último, vivo todavía cuando Lara escribía estas líneas pero hoy ya lamentablemente desaparecido (falleció en marzo del presente año). Por su parte, Roberto Cueto analiza en "La extraña pareja" la relación que unió a Fellini con su compositor de cabecera, Nino Rota, en una alianza fructífera que puede recordar a otros casos como los de Alfred Hitchcock / Bernard Herrmann, David Lynch / Angelo Badalamenti o, sobre todo, sus compatriotas Sergio Leone / Ennio Morricone.


Federico Fellini y Nino Rota, amigos y colaboradores inseparables


Un par de artículos firmados por el crítico de cine y también arquitecto Jorge Gorostiza (precisamente especializado, en sus análisis cinematográficos, en la relación entre ambas disciplinas) y por Ramón Moreno Cantero se centran en la presencia de los espacios y los decorados -muchas veces de una falsedad totalmente indisimulada, como en el caso de Casanova protagonizado por Donald Sutherland-  en la obra de Fellini. Acto seguido, y poniendo fin a la retahíla de ensayos críticos, David Pinillos firma un breve y muy personal (en realidad, autobiográfico) comentario de la fundamental Los inútiles, de la que recuerda sus concomitancias con otra obra maestra de aquella década: Calle Mayor, de Juan Antonio Bardem.




En resumidas cuentas: este séptimo número de la Colección Nosferatu supone una pieza más que valiosa a la hora de acercarse a la obra de un director inclasificable que está por encima de las etiquetas que unos y otros le quisieron adosar; un mérito todavía mayor si se tiene en cuenta que Fellini no es precisamente un director del que falten referencias bibliográficas (véanse las cubiertas reproducidas a continuación). Por tanto, y para terminar, un último apunte: nos sumamos a lo manifestado en el breve texto inicial del volumen que firman Nerea Txapartegi, Delegada de Cultura del Ayuntamiento de San Sebastián, y el propio Joxean Fernández: que la colaboración entre la Filmoteca Vasca y Donostia Kultura, que pasan a editar conjuntamente la Colección Nosferatu a partir del presente número, sea duradera como para que podamos seguir disfrutando de libros tan interesantes y necesarios como este.


(+) Para saber más:












viernes, 24 de agosto de 2012

Granada, plató cinematográfico


Aunque en la columna de prensa de hoy hablamos sobre todo de un estreno cinematográfico como El legado de Bourne, también recomendamos un libro que no debería pasar desapercibido a los visitantes de La Biblioteca Langlois: me refiero a Granada y el cine (Su historia), escrito por Juan José Carrasco Soto y publicado por la editorial Almuzara.

Podéis leer la columna aquí.



viernes, 20 de julio de 2012

El cine español en crisis


El cine español está en crisis. Quizá no su valor artístico (que ese es otro tema de debate que daría para mucho), pero sí al menos su sistema de exhibición. Así lo han demostrado recientemente realizadores como David Trueba o Paco León: el primero rueda Madrid 1987 sin ayudas económicas y a los pocos meses de su estreno edita el DVD junto con el guion del film; por su parte, el actor y humorista pone en circulación Carmina o revienta, su debut como realizador, en cines, DVD e Internet al mismo tiempo.

De ambos filmes y del siempre polémico sistema de exhibición en cines hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:


Paco León, entre su madre Carmina Barrios y su hermana María León

lunes, 16 de julio de 2012

LA PIEL QUE HABITO

La piel que habito
Pedro Almodóvar
Barcelona, Anagrama, 2012
184 pp. - 16,90 €


Después de dos trabajos bastante insatisfactorios como la sorprendentemente muy aplaudida Volver y, sobre todo, la muy decepcionante Los abrazos rotos, una película como La piel que habito me reconcilió con el cine de su autor: Pedro Almodóvar. Algo que por otra parte no es de extrañar cuando un servidor ha disfrutado mucho de otros títulos suyos en los que, o bien se acercaba con valentía al cine de género (como Carne trémula, una adaptación de una novela policíaca de Ruth Rendell a reivindicar) o bien parecía decidido a mostrar los aspectos más oscuros del alma humana (caso de La mala educación, hasta la fecha mi favorita de las suyas de la última década).


El film explora los recovecos más oscuros de la condición humana

Efectivamente, ambos aspectos se dan cita en este su último film hasta la fecha, y cuyo guion acaba de publicar la editorial Anagrama (que también ha editado, más recientemente, el de Madrid 1987 de David Trueba), un hecho que sin lugar a dudas demuestra el gran interés del nuevo trabajo de quien fue capaz de quitarle al don Quijote de Miguel de Cervantes el título de "manchego más universal".


Antonio Banderas y Elena Anaya, una pareja de cine memorable

La piel que habito, como se ha repetido hasta la saciedad, nace como una adaptación libérrima de otro autor de género negro, esta vez el francés Thierry Jonquet y su novela Tarántula. Y como también se ha mencionado en más de una ocasión, bebe igualmente de otra de las joyas que nos dejó la cultura francesa durante el siglo pasado: el film de Georges Franju, tan terrorífico como lírico, titulado Ojos sin rostro. Es a partir de estas y de otras referencias más secundarias -como el Frankenstein o el moderno Prometeo de Mary Shelley, por ejemplo- que el director de Laberinto de pasiones construye uno de sus trabajos más arriesgados, un salto sin red que nos retrotrae al cine fantástico de auteur europeo, del citado Franju o de nuestro encantador Jesús 'tío Jess' Franco al giallo italiano de Mario Bava o Dario Argento.


Jan Cornet, la gran revelación de la cinta

Todas estas referencias no son ni un descubrimiento ni una extraña ocurrencia del que esto firma: el propio Almodóvar las explicita en los "Comentarios del autor" que siguen al guion en la presente edición: poco menos de veinte páginas en las que el cineasta desgrana algunas de las claves del film, poniendo sobre el tapete no solo a maestros del séptimo arte como Luis Buñuel o Alfred Hitchcock, sino referencias tan de culto como Fantomas, Diabolik o el cine de Lucio Fulci y Umberto Lenzi (ahí es nada). Estas páginas son un testimonio de valor indiscutible, tanto o más que el propio guion, del que es de justicia señalar que incluye algunas escenas no rodadas pero que el autor ha deseado mantener en su lugar original dentro del relato escrito quizás como pistas para descubrir que La piel que habito pudo ser de otra manera.


Otra escena del film con Anaya y Banderas

Completa la presente edición un pliego de dieciséis páginas con fotografías a todo color del rodaje: una serie de instantáneas que demuestran la importancia que Almodóvar siempre ha dado a la dirección de actores (algo en lo que no ha cambiado desde los tiempos de Pepi, Luci y Bom), y en este caso muy particularmente en su trabajo con Antonio Banderas y Elena Anaya, indiscutibles protagonistas del film, pero también con una de sus actrices fetiche, Marisa Paredes, y Roberto Álamo, ambos madre e hijo en la ficción.


El episodio de Zeca, alias "el tigre", de lo más discutido del film

En definitiva: La piel que habito me parece, sin lugar a dudas, una de las dos o tres mejores películas de su autor, y también una de las mejores películas españolas de los últimos tiempos. Y, por tanto, es de agradecer la publicación del presente volumen, que como se dijo antes no solo incluye el guion sino la citadas notas de Almodóvar, una serie de fotografías y un prólogo del escritor (y también cineasta ocasional) Vicente Molina Foix. Un libro que es mucho más que la suma de sus partes, así como un complemento perfecto para cualquier copia digital del film en cuestión.

viernes, 29 de junio de 2012

Buñuel + Carrière

Luis Buñuel ya había aparecido en este vuestro blog en un par de ocasiones, ya fuese para hablar de su magistral El ángel exterminador (la favorita de sus películas para el que esto firma) o de un par de libros dedicados a su figura. En esta ocasión volvemos a hablar del cineasta aragonés en clave bibliográfica con motivo de la reedición de sus indispensables memorias, Mi último suspiro, y de la aparición de un título autobiográfico escrito por uno de sus más fieles colaboradores: el guionista francés Jean-Claude Carrière.

De ambos títulos, y de paso del Aula de Cine de la Universidad de Alicante y del que ha sido su coordinador hasta hace bien poco, Israel Gil, hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:



Carrière y Buñuel: una mítica colaboración de lo más fructífera

miércoles, 6 de junio de 2012

Aki Kaurismäki a análisis en La Casa Encendida

[Nota de prensa]

La figura del cineasta finlandés Aki Kaurismäki a análisis mañana en La Casa Encendida


Me pongo en contacto contigo para informarte de la obra recientemente publicada por Ediciones Cátedra dentro de su reconocida colección Signo e Imagen / Cineastas, Aki Kaurismäki, de la profesora de la Universidad Carlos III, Pilar Carrera.

De Aki Kaurismäki (1957), cineasta finlandés de prolija filmografía, puede decirse, sin exagerar, que es una rara avis en los dominios cinematográficos. Meciéndose dulcemente entre el estilizado realismo y el crudo surrealismo, sus películas son ejemplos de precisión, de economía narrativa y de un envidiable don para contar historias con las imágenes, los gestos y las palabras justas. Sus personajes, tiernos y al mismo tiempo pudorosamente inexpresivos, oscilan entre las figuras del melodrama y algún álter ego de Buster Keaton o de los Hermanos Marx.


Un fotograma de Le Havre, su nuevo film

Este libro quiere ser tanto una semblanza y una tentativa de interpretación de este autor esquivo, como un recorrido por su producción, que abarca tanto la ficción como el documental o los vídeos musicales y que se prolonga desde aquel documental dirigido a medias con su hermano, Saimaa-ilmi (El gesto de Saimaa, 1981), hasta su última película por el momento, Le Havre (El Havre, 2011) Kaurismäki ha sembrado con sus historias los ochenta, los noventa y la década del cambio de siglo, y ha conseguido alcanzar el gesto al que muchos han aspirado en vano: instalar, con una casi milagrosa autenticidad, el desasosegado material postmoderno en los serenos aposentos de la forma clásica. En suma, estamos ante uno de los grandes.

De esta manera, Ediciones Cátedra celebrará la edición de este nuevo título en el acto organizado mañana jueves a las 19:30 horas en La Casa Encencida de Madrid (Ronda Valencia, 2). En el acto la autora estará acompañada de Jenaro Talens y Santos Zunzunegui.

martes, 24 de abril de 2012

El pasado es el destino, Premio Muñoz Suay


[Nota de prensa]

El pasado es el destino, de Ediciones Cátedra,
es galardonado con el Premio Muñoz Suay de la Academia ex aequo

El pasado es el destino. Propaganda y cine del bando nacional en la Guerra Civil, coeditado por Cátedra y la Filmoteca Española, ha recibido ex aequo el Premio Muñoz Suay 2012 de la Academia de Cine, junto con la obra Los archivos de Pedro Almodóvar.



La Junta Directiva ha considerado que el texto de Cátedra supone "un trabajo historiográfico de primer nivel sobre un aspecto de nuestro cine prácticamente desconocido hasta ahora, donde se aportan materiales inéditos y una visión nueva sobre la relación entre política, propaganda y el séptimo arte".

El pasado es el destino. Propaganda y cine del bando nacional en la Guerra Civil aborda las estrechas relaciones entre propaganda, medios de comunicación y cine del llamado bando nacional durante la contienda y la posguerra. Es el resultado de la investigación que a lo largo de seis años realizaron los historiadores Rafael R. Tranche y Vicente Sánchez-Biosca, que se sumergen en el corazón del Departamento Nacional de Cinematografía (DNC), órgano encargado de la propaganda nacional. Una máquina de fabricar realidad al servicio de una ideología que, pese a su corta vida (1938-1941), puso en pie una producción eficaz compuesta por una veintena de documentales y el Noticiario español.


Muñoz Suay, que da su nombre al premio,
cuenta con esta biografía, también premiada

El DNC se creó con el objeto de "utilizar la gran influencia social del cine para dirigir las masas de opinión por los cauces que interesen al Estado", según un informe oficial publicado en 1939. "El cine nacional no nacía en este momento. Sin embargo, los objetivos que se proponía este nuevo organismo eran taxativos y ambiciosos: ejercer el control de la producción nacional para preservar los 'valores espirituales de nuestra Patria', articular la iniciativa privada y atribuirse la producción de noticiarios y documentales políticos", cuenta esta publicación que aporta una nueva mirada del cine de la época, tanto desde el punto de vista histórico como desde el fondo y la forma de los ejes principales de la propaganda.

El próximo 24 de mayo, en la sede de la Academia, se entregará este galardón que lleva el nombre de Ricardo Muñoz Suay (Valencia, 1917-1997), uno de los intelectuales, críticos, cineastas e investigadores más importantes de España.

lunes, 27 de febrero de 2012

MALAS PERO DIVERTIDAS

Malas pero divertidas. 100 películas inconfesables
Naxo Fiol & Aratz Juanes & Víctor Olid
Barcelona, Raima, 2011
240 pp. - 19,95 €




Sin que en puridad tengan nada que ver, el presente libro podría considerarse como un hermano bastardo de Cult Movies, obra que casualmente leímos y reseñamos inmediatamente antes. Y es que los dos presentan algunas características comunes: ambos son una antología de cien comentarios sobre otras tantas películas que están al margen de las modas imperantes y las grandes producciones de Hollywood, y los dos surgen como prolongación natural en formato impreso de proyectos digitales previos: en el caso del libro de Vicente Muñoz Álvarez, de la web Hankover (Resaca); en lo que concierne a este Malas pero divertidas que editaba Raima a finales del año pasado, del blog colectivo que firman sus tres autores, Aquí Vale Todo, que desde que un servidor tuvo noticia de él se ha convertido en una web de referencia y visita regular obligada.


Olid, Juanes y Fiol: malos pero divertidos


Además, los subtítulos de ambos volúmenes son prácticamente intercambiables: por un lado, lo de “100 películas inconfesables” no le iría mal a una obra como Cult Movies, por la que se pasean junto a algún que otro clásico incontestable monumentos a una estética de dudoso gusto y/o una moral de lo más discutible, de Saló de Pasolini o La gran comilona de Ferreri a títulos más recientes como la escatológica Taxidermia o la polémica Anticristo de Lars von Trier. Pero de lo que no cabe duda alguna es de que el subtítulo de esta obra, “Películas para llevarse al Infierno”, le viene ni que pintado al libro que ahora nos ocupa: un repaso a lo más paupérrimo, lamentable, grotesco… a la par que divertido -como ya sugiere su mismo título- que ha dado la producción cinematográfica mundial. Aunque por otra parte quizá sea innecesario llevarse estas películas al infierno... porque ya deben de estar allí esperándonos.


Uno de los clásicos de la serie Z


Y es que, como ya imaginará el lector, el objeto de Malas pero divertidas es precisamente el cine llamado trash o de serie Z -sus autores, más castizos, prefieren el término "cine chungo"-, esas cintas que siendo el pobre resultado de tantas limitaciones (unas veces económicas, otras artísticas, ambas cosas las más de las veces), cuando no de la desfachatez más absoluta por parte de sus responsables, se convierten en objeto de culto por parte de aquellos que disfrutan con este tipo de cine, que más allá de rasgos temáticos se ha acabado convirtiendo en una suerte de subgénero. Ni que decir tiene que un servidor se cuenta entre ese grupo de cinéfilos (otros dirían, quizá con más acierto, cinéfagos) que disfrutan escarbando en busca de este tipo de productos en las tiendas especializadas y en Internet. De ahí que le dedicara una sección, ya desaparecida y por algunos añorada, en nuestro blog hermano mayor Abandonad toda esperanza, bajo el lema de “Bodrios que hay que ver”.


El director de Mega Shark vs. Giant Octopus
firma el prólogo


Pero centrémonos ya en el contenido de este, les adelanto ya que indispensable, Malas pero divertidas, un libro que arranca con un prólogo de Jack Perez, director de Mega Shark vs. Giant Octopus... lo cual es ya toda una declaración de intenciones. Los autores, entre los que se cuentan el director de cine amateur, fanzinero fundador de Suburbio y y coorganizador de la Maratón de Cine Fantástico y de Terror de las Cotxeres de Sants Naxo Fiol, y el realizador del programa de radio La hora de Ving Rhames Víctor Olid, han elegido cien títulos clasificados de la siguiente forma: "Malas y peligrosas", "Malas que intentaron dar miedo", "Malas con pedigrí", "Malas pero exóticas", "Malas y disparatadas" y "Malas de castigo". Es decir: cine de muchas clases, con diversos rasgos distintivos... pero todo él malo sin excepción. En ocasiones, diríamos que malísimo.


Un intento patrio de aprovecharse
del éxito de Superman


Y desternillante. Tanto es así que leyéndolo un servidor se saltó una de las reglas de oro que cumple a rajatabla cuando lee un libro de estas características: leer solo aquellos comentarios de las películas que ya ha visto. No lo cumplí con Cult Movies, si bien allí fue por una razón diferente: la curiosidad que me despertaron algunos títulos que conocía poco o que incluso me resultaban totalmente desconocidos. En el caso de Malas pero divertidas, y aunque en su interior también he descubierto alguna que otra joya ignota -y lo de joya solo puede ir en cursiva, claro está-, la razón para leerlo de cabo a rabo fue que me estaba divirtiendo mucho con él. En ocasiones, tanto o más que viendo las películas comentadas en cuestión.


Barman y Droguin contra el crimen... y el buen gusto


Así que lo leí entero, primero a salto de mata y luego volviendo atrás y dando buena cuenta de los textos que me había saltado. De esta forma descubrí que por sus páginas se pasean cineastas que no podían faltar a una cita similar, caso de nuestros ínclitos Jesús Franco y Paul Naschy, el malogrado Jean Rollin, un par de genios de la exploitation italiana como Aristide Massaccesi y Bruno Mattei (o lo que es lo mismo, Joe D'Amato y Vincent Dawn), clásicos de nuestro cine más psicotrónico (como Supersonic Man de Juan Piquer Simón), o (puestos a no faltar) los debuts en la dirección de Ricardo Bofill y Leonardo Dantés. Pero también hay sorpresas, la mayoría provenientes de latitudes cuyas filmografías no son muy conocidas aquí pese a compartir el mismo idioma -caso de México o Perú, los países de América Latina más presentes aquí-, que han legado a la historia del séptimo arte filmes cuyo título ya lo dice todo: Intrépidos punks, Fray Justicia (no confundir con Fray Escoba), Caperucita y Pulgarcito vs. los Monstruos, El miedo no anda en burro (con diferencia, mi favorito), Dios tarda pero no olvida (no es un spaghetti western, aunque por el título lo parezca), Juanito el huerfanito, Jarjacha, el demonio del incesto, La verdadera historia de Barman y Droguin (con toda la desvergüenza del mundo, sin pagar derechos a DC Comics), Jarri Puter (lo mismo, pero con J. K. Rowling), etcétera.



Los carteles de Boris Vallejo,
lo mejor de la saga


Si atendemos a temáticas, podemos destacar algunas como el subgénero postapocalíptico a lo Mad Max (con títulos como 2024. Apocalipsis nuclear, 2020. Los rangers de Texas o El infierno vuelve a Frogtown) o las llamadas -en muchas ocasiones de forma reduccionista- "películas de kárate" (Kárate contra mafia, Veredicto implacable). También hacen acto de presencia actores inevitables de este cine de videoclub (o direct to video, en terminología anglosajona), como Chuck Norris (Invasión U.S.A.), Lorenzo Lamas (Snake Eater), David Hasselhoff (Nick Fury Agent of Shield, aka Objetivo Manhattan), Hulk Hogan (Lucha sin límites)... junto a alguna que otra special guest star inesperada, como los cantantes Antonio Molina y El Fary. Junto a todos estos títulos destaca la saga Deathstalker, serie Z al rebufo del éxito del Conan el bárbaro de Millius y Schwarzenegger, que es analizada pormenorizadamente, entrega a entrega, por los autores del libro.


Lorenzo Lamas, un habitual del direct to video


De esta forma, Malas pero divertidas se convierte en un placer no necesariamente culpable, como sí lo son la mayoría de películas comentadas, y donde he tenido el placer de encontrar comentarios de filmes que en la citada sección de "Bodrios que hay que ver" un servidor glosó en su día. Este es el caso de la lamentable Vampirella, la muy cutre Alien Dead, la inenarrable Noche en el tren del terror, la ridícula Neon Maniacs, la sorprendente (en muchos sentidos, y casi ninguno bueno) producción española Los violadores, la divertida (por lamentable) El violador infernal o la inevitable -en una obra de estas características, por supuesto- R.O.T.O.R.


Chuck Norris, toda una institución de
las action movies de bajo presupuesto


Leyendo estos comentarios recordé aquellos que escribí en su día, y caí en la cuenta de que el único defecto que podría ponerse a este Malas pero divertidas no solo no lo es tanto, sino que es un rasgo poco menos que inevitable: Fiol, Juanes y Olid emplean un registro textual en muchas ocasiones próximo a la oralidad, con vulgarismos y giros lingüísticos muy habituales en el registro hablado pero en principio impropios del escrito. Un registro que, precisamente, usé yo para comentar en su día estas películas pese a que no lo utilice en el resto de textos. Y es que sobre películas como estas, difícilmente se puede escribir de otra manera: con cercanía al lector y sin ningún tipo de respeto por el material referenciado.


Troll 2: para muchos, la peor película de la historia


Por si todo esto fuera poco, el libro incluye a modo de apéndice una relación de "Otras cien películas inconfesables", donde aparecen títulos de realizadores como Ed Wood Jr. o Roger Corman, un par de adaptaciones de cómic como Daredevil y La liga de los hombres extraordinarios... y filmes tan curiosos (por decir algo) como Blood Feast, The Manitou, Star Crash, Abrazo mortal (esta, ya ven, no me parece mala precisamente, aunque sea barata), Mil gritos tiene la noche, Regreso del más allá, Future Kill, Ghoulies, la mítica Troll 2, Alone in the Dark del inefable Uwe Boll... y hasta un par de thrillers de Al Pacino, 88 minutos y Asesinato justo (este también con Robert de Niro). Un listado precedido de una nota en la que los autores amenazan conque quizás un día de estos llegue un Malas pero divertidas 2 que recoja algunas o todas de las aquí citadas; ojalá este Malas y divertidas sea el éxito que merece ser y sus autores puedan y quieran cumplir su amenaza.

miércoles, 8 de febrero de 2012

CULT MOVIES

Cult movies. Películas para llevarse al Infierno
Vicente Muñoz Álvarez
(Pictogramas de Julia D. Velázquez)
Madrid, Eutelequia, 2011
124 pp. (+ 32 láminas) - 20 €




Vaya por delante que este Cult movies, cuyo subtítulo reza Películas para llevarse al Infierno y que editó a finales del año pasado Eutelequia, no es un libro sobre cine convencional. Me refiero a que no es convencional como libro sobre cine, aunque también es cierto que el cine que trata es cualquier cosa menos presa de las convenciones. Y no lo es ni por el tema tratado, ni tampoco por quién lo firma: Vicente Muñoz Álvarez no es ni un crítico de cine al uso, ni tampoco un historiador especializado en cinematografía, sino un escritor y poeta que se acerca al objeto fílmico como un espectador más, pero con la mirada del que está acostumbrado a poner en negro sobre blanco, a través de ficciones y versos, su visión del mundo.


Repulsión: un film de Polanski de indudable culto


El origen del libro, como el mismo autor explica en su prólogo "Fascinación & Arrebato" (homenaje confeso al film de Iván Zulueta presente en la antología, pero también a una cinta de Brian de Palma), es digital: para promocionar la publicación de la antología Resaca/Hankover: Un homenaje a Charles Bukowski coordinada por Patxi Irurzun y el propio Muñoz Álvarez, se abrió el blog Hankover: Hijos de Satanás, y fue allí donde este escritor leonés publicó una sección llamada "Cult Movies" en la que glosaba las excelencias de, aproximadamente, unas 150 de las películas que él considera de culto y que le han llamado, por la razón que sea, la atención.


Arrebato: un clásico de nuestro cine oculto


Como ya imaginará el lector, este Cult movies es una recopilación de algunos de aquellos textos, remodelados para la ocasión mediante la ampliación y la descontextualización del blog; en concreto, se recogen un centenar de reseñas de películas, a las que Muñoz Álvarez alude así: "No son, en cualquier caso, las que yo considero las cien mejores películas de la historia (que requerirían otra lista aparte), sino las que, por una u otra razón, desde mi punto de vista, merecen realmente el calificativo de 'películas de culto'".


Sed de mal: ¿un film de culto?


Por supuesto, una etiqueta como "película de culto" siempre será discutible, y al que esto firma le puede extrañar ver dentro de la selección, más allá de sus indudables valores, un drama de la Edad de Oro de Hollywood como Días sin huella de Billy Wilder o algunos de los últimos epígonos de ese mismo cine, caso de Sed de mal de Orson Welles o Vértigo y Psicosis de Alfred Hitchcock, por más que todas ellas cuenten con un culto de seguidores (que deben de ser legión). Pero cualquier reserva previa se viene abajo ante el criterio expuesto por Muñoz Álvarez para urdir su selección: "lo epatante, lo crítico, lo atípico, lo raro, lo provocador, lo grotesco, lo perverso, lo magnético, lo desinhibido, lo incómodo, lo hiriente, lo hipnótico, lo fascinante, lo arrebatador". Algunos de estos adjetivos, por supuesto, permiten manga ancha para incluir lo que (le) venga en gana. Pero dado el interés general de los distintos artículos, bienvenida sea esta amplitud de miras.


Anticristo: la película más reciente de las comentadas


Las películas recogidas están ordenadas en orden cronológico -como corresponde a las filmografías de la mayoría de los libros especializados en cine-, de Freaks de Tod Browning a Anticristo de Lars von Trier. Entre una y otra, muchos títulos que nunca deberían faltar en una obra de estas características, como la atípica La noche del cazador, los primeros filmes de Polanski (Repulsión y Cul-de-sac), The Trip de Roger Corman, varios trabajos de Mario Bava, la monumental La mamá y la puta de Jean Eustache, Supervixens de Russ Meyer o un par de filmes -sean ficción o no, como Teniente corrupto y Grizzly Man respectivamente- del siempre inclasificable Werner Herzog. Pero, por supuesto, y dado el interés del autor por la provocación como premisa, destacan cintas tan polémicas como La naranja mecánica, La gran comilona, Saló o los 120 días de Sodoma, La posesión, Henry, retrato de un asesino, Funny Games o Taxidermia. Echo de menos, eso sí, la polémica A Serbian Film... e imagino que al autor le interesará muy mucho el volumen colectivo Ven y mira, precisamente el libro comentado hace un par de semanas en esta misma página.


Henry: una película difícil de olvidar


Por otra parte sorprende, y muy gratamente, que Muñoz Álvarez esté al tanto del último cine fantástico, la mayoría inédito en nuestros cines, que se hornea en diversas latitudes, y que lo considere digno de difusión. Así, hacia la parte final del libro pueden encontrarse comentarios de cintas tan interesantes como Calvaire, The Living and the Dead, À l'intérieur, Eden Lake o Martyrs. Además, también sorprende, y sobre todo se agradece, que a estas alturas de la película y cuando el que esto firma siempre se ha interesado por este cine subterráneo y de escasa difusión, todavía se puedan descubrir películas desconocidas, verdaderamente ignotas, como Bohemia perdida, Ni el mar ni la arena o Veneno para las hadas.


Eden Lake: como otros de interés, film inédito aquí


Igualmente, resulta de agradecer el poder leer comentarios meditados acerca de películas espléndidas que no han recibido la atención que sin duda merecen pese a sí haberse estrenado, contar con realizadores (re)conocidos y/o pertenecer a géneros o corrientes de moda en su momento. Es el caso de títulos como la muy curiosa e inquietante La centinela, El séptimo continente (primer largo del hoy laureado Michael Haneke), Nekromantik 2 (uno de los clásicos del ultragore alemán), la muy reivindicable The Descent... o la curiosa producción española Gritos en el pasillo, animación stop motion con cacahuetes (!) que el lector tendrá la oportunidad de ver pues la edición viene acompañada de la película en formato digital.


Gritos en el pasillo: terror psicológico y cacahuetes


Hablando de "material adicional": hay que mencionar que el volumen se complementa con 32 pictogramas realizados por Julia D. Velázquez que aluden a otras tantas de las películas recogidas en el libro, y que se incluyen al final del mismo. Los hay muy apropiados respecto de los filmes que retratan (como Blow Up, Vanishing Point o la misma Arrebato), de una belleza conceptual exquisita (En compañía de lobos y Reservoir Dogs serían mis favoritos), y también aquellos que mantienen un perfecto equilibrio entre una cosa y otra (caso de las citadas Psicosis y Nekromantik 2). Sea como sea, se trata de un complemento visual perfecto para un libro que se puede leer de un tirón o en pequeñas dosis, y que les descubrirá películas que desconocen y que no me cabe duda intentarán ver por todos los medios, a pesar de la desaparición de Megaupload. Si de paso, como a mí, les despierta el interés por conocer la obra de ficción de su autor, mejor que mejor.


(+) A propósito de Vicente Muñoz Álvarez:
- Mi vida en la penumbra
- Vinalia Trippers (Proyecto)

miércoles, 1 de febrero de 2012

VEN Y MIRA

Ven y mira. El cine fantástico y de terror en la zona prohibida
Rubén Lardín (coord.)
San Sebastián, Donostia Kultura, 2011
418 pp. - 22 €




Título tras título, año tras año, la colección de volúmenes temáticos editados por la Semana de Cine Fantástico de San Sebastián y dedicados a diversos aspectos, temáticas y nombres del género, se han convertido en obras de referencia ineludibles para los especialistas y aficionados al mismo. Sin ir más lejos, en esta misma página hemos glosado ya los dos volúmenes inmediatamente anteriores, "Métal Hurlant" y el cine fantástico y La bestia en la pantalla, ambos coordinados por Jesús Palacios y de lectura indispensable.


Rubén Lardín y Jesús Palacios, presentando el libro


En esta ocasión, Palacios cede el testigo a Rubén Lardín en la dirección del volumen colectivo Ven y mira. El cine fantástico y de terror en la zona prohibida, que toma como objeto de estudio "ese cine considerado amoral, molesto y a contracorriente"; esto es, algunas de las cintas más polémicas de todos los tiempos, y que reúne a la siguiente nómina de estudiosos: Joan Ripollès Iranzo, el citado Palacios, Daniel Ausente, Jorge de Cascante, Nelson de la Rosa, Jordi Costa, Frank G. Rubio y el propio Lardín.


Häxan: los orígenes del "cine prohibido"


Como en las entregas anteriores, el coordinador del volumen abre fuego con una introducción a modo de presentación del proyecto, para acto seguido ceder paso a diversos ensayos genéricos sobre el tema. En esta ocasión, Joan Ripollès Iranzo es el primero en acometer el recuento de temas delicados y filmes que se han atrevido a tratarlos, recordando cintas como Shock Waves, la más popular Los niños del Brasil o las más recientes Hostel y Turistas.


Hostel: torture porn para las grandes masas


A continuación Jesús Palacios, el propio Lardín y muy particularmente Daniel Ausente nos recuerdan la historia de cómo la censura ha sometido a control algunas de estas películas, desde los tiempos del primer cine silente hasta el reciente caso de la prohibición de exhibición y la acusación judicial contra Ángel Sala -a quien, junto a José Luis Rebordinos, está dedicado el libro- de A Serbian Film... Un (lamentable) caso que, a nadie se le escapa, ha servido de detonante para la organización del ciclo dentro del marco del Festival al que acompaña el presente volumen.


A Serbian Film: la película-escándalo de la década


En el apartado "Planeta prohibido" el lector encontrará diversos estudios más específicos: de nuevo, Ripollès Iranzo hace acto de presencia para tratar el cine exploitation norteamericano, con títulos como Forced Entry, Mondo Topless (del inimitable Russ Meyer, toda una eminencia en este ámbito), la emblemática La violencia del sexo (I Spit on Your Grave) o la exitosa La última casa a la izquierda, debut en la dirección del luego muy popular Wes Craven, a la sazón creador de dos mitos modernos del terror como Freddy Krueger (Pesadilla en Elm Street) y Ghostface (Scream).


La violencia del sexo ha contado con
un reciente y muy digno remake


Por su parte, Jesús Palacios dedica su atención tanto a filmes pertenecientes por derecho propio al cine fantástico como otros que no lo son tanto pero que se mueven por territorios limítrofes al mismo: es el caso de Un perro andaluz y La edad de oro, primeros filmes de Luis Buñuel y obras clave del surrealismo cinematográfico; Hated de Todd Phillips, autor luego de la muy exitosa Resacón en Las Vegas; Taxidermia, de Gyorgy Palfi... o muestras de cine de autor en clave indiscutiblemente fantastique, como La posesión de Andrzej Zulawski o Anticristo de Lars von Trier.


Isabelle Adjani y Sam Neill protagonizaron
la enfermiza La posesión


A continuación, Lardín explora "los bajos fondos del horror mediterráneo", con muestras de ese cine abisal y ultraviolento que tan bien se les ha dado a realizadores de latitudes europeas (sobre todo los italianos, como es bien sabido); inmediatamente después, Nelson de la Rosa y Jesús Palacios tratan dos temas particularmente polémicos: la presencia de la fe religiosa en el cine de género, sea terror o erótico (acuérdense del cine de Walerian Borowczyk y demás imitadores ambientado en el interior de tortuosos conventos), así como el papel que juegan los niños bien como víctimas bien como personajes negativos dentro del género, sin lugar a dudas uno de los temas tabú más destacados como tal: El exorcista, Tras el cristal, La huérfana, de nuevo la inevitable A Serbian Film...


La huérfana, un thriller muy efectivo, está dirigido
por el español Jaume Collet-Serra


Después, Nelson de la Rosa dedica unas páginas a aquellas películas susceptibles de ser incluidas en el corpus objeto de estudio de este libro y que sitúan su acción en un tiempo futuro; por su parte, Jordi Costa analiza cómo la imaginería de lo extremo ha acabado encontrando un hueco en el cine mainstream gracias a Quentin Tarantino, los remakes del cine de terror de los 70 o la franquicia Saw y los trabajos siguientes de sus artífices.


Peeping Tom: otro clásico del "cine prohibido"


Finalmente, y como en los volúmenes anteriores, uno de los apartados más interesantes del volumen es la antología crítica de títulos importantes del tema tratado. En este caso, los filmes seleccionados son La brujería a través de los tiempos (Häxan), la magistral e inolvidable La parada de los monstruos (Freaks), otra obra maestra como El fotógrafo del pánico (Peeping Tom), Este perro mundo (Mondo Cane), La naranja mecánica de Stanley Kubrick, Viva la muerte, la reivindicable La semana del asesino de Eloy de la Iglesia, Thriller. A Cruel Picture, Sweet Movie, Saló o los 120 días de Sodoma de Pasolini, La muerte en directo de Bertrand Tavernier, Holocausto caníbal, Pesadillas de una mente enferma (Nightmare), Cada ver es..., la fundamental Videodrome de David Cronenberg, Angst, el film clave del ultragore alemán Nekromantik, Tras el cristal del hoy premiado (por Pan negro) Agustí Villaronga, Society, Funny Games de Michael Haneke, Seul contre tous de Gaspar Noé (también autor de Irreversible), la espléndida (y brutal) Martyrs, Encarnaçao do demonio de Mojica Marins, A Serbian Film y la inédita aquí Notre jour viendra.


Martyrs, buen ejemplo del cine francés más extremo


Cierran el volumen una breve pero interesante antología de citas al hilo del tema tratado (con la variopinta intervención de, entre otros fragmentos, D. H. Lawrence, el recientemente fallecido Manuel Fraga Iribarne, Pasolini, Cronenberg, Georges Bataille y Marco Ferreri), la bibliografía pertinente y los índices onomástico y de títulos citados. Dicho esto, solo cabe señalar, para terminar, que Ven y mira es ya un libro de lectura indispensable para los interesados por el cine fantástico y de terror; pero mencionar esto resulta ser, dada la colección que lo acoge, una (muy feliz) redundancia.


(+) Para saber más: