lunes, 21 de octubre de 2013

TAKASHI MIIKE


Takashi Miike. La provocación que llegó de Oriente
Ángel Sala & Desirée de Fez (coords.)
Madrid, Calamar, 2013
148 pp. - 18 €




Como siempre, el Festival de Cine de Sitges -que concluyó anteayer- trajo consigo, además de los más de trescientos títulos proyectados, algunas publicaciones muy dignas de tener en cuenta. De entre ellas, el que podríamos llamar "libro oficial" de la presente edición, presentado allí el pasado viernes, es este Takashi Miike. La provocación que llegó de Oriente, volumen que como el libro del año anterior -aquel estupendo Neoculto- está editado por Calamar, es de autoría colectiva y cuenta con la coordinación de la pareja formada por el director del certamen, Ángel Sala, y la crítica de cine Desirée de Fez.


Takashi Miike


El realizador japonés, uno de los más prolíficos y al mismo tiempo más polémicos del panorama cinematográfico internacional, estrenó en Sitges sus dos últimas películas -Lesson of Evil y Shield of Straw-, fue objeto de una retrospectiva, recibió un premio honorífico e impartió una master class a sus seguidores más irredentos. Por tanto, resulta lógico que él fuese el elegido para protagonizar la obra crítica central del certamen, para la que los coordinadores han convocado a varios críticos destacados, muchos habituales de las publicaciones de los festivales especializados en cine fantástico y de terror: Gerard Casau, Jesús Palacios, Rubén Lardín, Quim Casas, Ricardo Reparaz, Eduard Terrades Vicens, Noel Ceballos, John Tones, Jordi Costa, Beatriz Martínez, Fausto Fernández y Enrique Garcelán: todos ellos aportan sus respectivos estudios, aparte de los correspondientes a los dos responsables del volumen, que junto con pequeñas aportaciones de Pete Tombs, José Luis Rebordinos, Tom Mes, Mike Hostench y Todd Brown, completan esta mirada plural acerca de tan iconoclasta realizador.


Shield of Straw


Tras un breve prólogo, es el propio Ángel Sala el encargado de abrir fuego con su "Miike o el método de un autor camuflado", una suerte de introducción al universo creativo del cineasta nipón que pone de manifiesto su capacidad para asumir los géneros y acabar plegándolos a sus inquietudes personales. Por su parte, Gerard Casau -a partir de una anécdota trivial pero reveladora referida a una proyección de Audition, el film más popular de Miike y uno de sus trabajos más redondos, si no el que más-, insiste en la idea plasmada por Sala para subrayar que uno de los principales rasgos de la filmografía de Miike es el de sorprender de continuo al espectador mediante, como reza el subtítulo del capítulo, "la hibridación genérica, la perversión de estructuras clásicas, la narrativa imprevisible y dispersa y la mezcla histérica de elementos".


Audition


El siempre documentado Jesús Palacios, en "Extremos orientales", aporta una interesante contextualización de la obra de Miike en una larga tradición que parte de los llamados "grabados sangrientos" del siglo XIX (que el cineasta cita casi textualmente en obras como Ichi the Killer o Imprint, su polémico y censurado episodio para la serie televisiva Masters of Horror) al torture porn estadounidense (en la estela de Saw y Hostel, para entendernos) o el nuevo "cine de la crueldad" francés (Frontière(s), À l'intérieur, Martyrs y similares). Por su parte, Rubén Lardín insiste en el lado más oscuro de la obra de Miike indagando elementos propios de la cultura sadomasoquista en títulos tan bizarros como Visitor Q, Full Metal Yakuza o Gozu.


Visitor Q


A continuación, Quim Casas y Ricardo Reparaz centran su atención en dos iconos muy reconocibles de la cultura japonesa en general y de su cine en particular: mientras el artículo del primero focaliza su atención en Hara-kiri y 13 asesinos, dos de las últimas (y más aplaudidas) películas de Miike, ambas protagonizadas por samuráis; Reparaz reflexiona acerca de algunas de las películas dedicadas por el director al mundo de la yazuka, con títulos como Agitator, Cementerio yakuza, Rainy Dog o la trilogía Dead or Alive.


Dead or Alive


Eduard Terrades Vicens dedica su artículo "En el umbral de la tradición" a la presencia de elementos del folclore nipón en el cine de Miike, pasando por filmes suyos para todos los públicos, como La gran guerra yokai, o la aportación del director al llamado j-horror: Llamada perdida, una de sus películas más accesibles y académicas, y que incluso cuenta con varias secuelas y un remake estadounidense. A continuación, Noel Ceballos se centra en un elemento muy presente en la obra de Miike pero que puede pasar desapercibido a simple vista: el humor. Para ello comenta películas como Fudoh. The New Generation o la más reciente Yatterman.


Llamada perdida

John Tones dedica su breve ensayo a establecer la relación del cine de Miike con el manga y los videojuegos: por supuesto, la gran protagonista del texto es la fundamental Ichi the Killer -basada en el cómic homónimo-, aunque también hay espacio para títulos ya citados como Audition o Gozu. Por su parte, en "El ozu bizarro" Jordi Costa establece una curiosa conexión entre Miike y uno de los clásicos incontestables del cine japonés: Yasujiro Ozu, a partir de los retratos de familia de películas como Zebraman o La felicidad de los Katakuri... un tema, el de la familia, muy querido por el director de Cuentos de Tokio.


Ichi the Killer


Completan el aparato crítico del volumen cuatro ensayos más: las críticas Beatriz Martínez y Desirée de Fez se centran respectivamente en la infancia y la mujer en el cine de Miike, mientras que Fausto Fernández hace lo propio con la homosexualidad (recordemos Big Bang Love. Juvenile A, una de las películas más personales e intimistas del director) y Enrique Garcelán se centra en el culto cinéfilo que se le dedica en todo el mundo al protagonista del libro. Acto seguido, un epílogo inclasificable (un párrafo que ocupa la friolera de tres páginas) intenta trasladar al texto la libertad y la locura que, aparentemente, priman en el cine de Miike, y que es sin duda lo menos interesante y más frívolo del presente volumen, por más que lo firme un crítico tan digno de admiración (al menos por el que esto suscribe) como Antonio Trashorras.


Fudoh. The New Generation


En resumidas cuentas, es obvio que estamos ante un volumen indispensable para cualquier interesado no ya en el cine de Takashi Miike, sino también en el cine más transgresor y original que se rueda en los últimos años, y al que solo se me ocurre ponerle un pero: a pesar de su autoría colectiva, y teniendo en cuenta que el cineasta ha sido capaz de rodar casi un centenar de filmes en poco más de dos décadas, quedan muchas películas suyas por comentar (títulos como Audition, Fudoh, Ichi the Killer o las tres Dead or Alive se repiten hasta la saciedad, mientras que por otras se pasa muy por encima o directamente ni se las cita) y el volumen no llega a alcanzar las 150 páginas (Agitator, el libro que Tom Mes dedicó al director, a pesar de que ya tiene varios años a sus espaldas y que por aquel entonces Miike había dirigido bastantes menos filmes, era considerablemente más amplio). Por tanto, el libro se lee en un suspiro y sabe a poco; aunque, bien mirado, esto también puede considerarse como el mejor elogio que se le puede hacer a cualquier lectura de carácter divulgativo; o, de hecho, a casi cualquier lectura sea de la naturaleza que sea.

jueves, 10 de octubre de 2013

Presentación: Maquiavelo frente a la gran pantalla


Ediciones Akal y Librería Elkar tienen el placer de invitarle a la presentación de
Maquiavelo frente a la gran pantalla. Cine y política, de Pablo Iglesias Turrión

Viernes, 11 de octubre de 2013
19:00 horas
Librería Elkar
Fermín Calbetón, 21
Donostia-San Sebastián




Maquiavelo frente a la gran pantalla quiere ser un homenaje a esas amistades políticas peligrosas. Por él desfila una selección de malvados profesores cuyas enseñanzas usaremos para analizar varias películas. Con ellos estudiaremos cuestiones como la nación y la memoria histórica, la violencia política, el colonialismo, la posmodernidad capitalista en América Latina, el género y el feminismo. Aquí el cine no es solo un entretenimiento intelectual, sino un medio para hablar de la política como la entendía el consigliere del principe, esto es, como la ciencia del poder.

Pablo Iglesias Turrión, es profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid, por la que se doctoró con mención doctor europeus en 2008. Es también Master of Arts in Communication with distinction por el European Graduate School donde fue alumno de Slavoj Zizek, Giorgio Agamben, Judith Butler, Jacques Rancière y Michael Hardt, entre otros. Es además Máster en Humanidades en la especialidad de Estudios culturales por la Universidad Carlos III de Madrid. Tras licenciarse en Derecho y Ciencia Política con premio extraordinario, fue investigador visitante en varias universidades de América Latina, Europa y Estados Unidos. Asimismo, ha desarrollado una intensa labor comunicativa vinculada a la política como presentador de los programas de televisión La Tuerka (Canal 33) y Fort Apache (HispanTV), como articulista en publico.es, como director de Producciones CMI y como asesor en campañas y comunicación política en España, Venezuela y Bolivia.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Lexicografía cinematográfica


Cine XXI. Directores y direcciones
Hilario J. Rodríguez & Carlos Tejeda (coords.)
Madrid, Cátedra, 2013
624 pp. - 32 €

Pequeño diccionario de cinema para mitómanos amateurs
Miguel Cane
Madrid, Impedimenta, 2013
384 pp. - 23,95 €




El que esto firma se confiesa un apasionado de los diccionarios. Me gustan todos, sean de la temática que sean; pero los que más me enloquecen, los de cine. Por tanto, las dos obras que centran la presente nota suponían un par de citas inexcusables para un servidor. Empezaré por la propuesta más ortodoxa, la que publica Cátedra y redacta un conjunto de críticos y especialistas en el séptimo arte encabezados por Hilario J. Rodríguez y Carlos Tejeda: Cine XXI. Directores y direcciones, un diccionario de consulta obligada desde ya para todo aquel que quiera tomarle el pulso al cine internacional que se viene rodando y estrenando en lo que llevamos de siglo.


Misión imposible III, de J. J. Abrams


Resulta harto curioso que la primera entrada del libro corresponda al recientemente entronado como nuevo Rey Midas de Hollywood J. J. Abrams y la última sea la del director de cine independiente Terry Zwigoff: dos caras de una misma moneda, dos posturas totalmente antitéticas, que demuestran la amplitud de miras con la que los autores del libro encaran el proyecto... aunque con un pequeño matiz que, por supuesto, justifica ideológicamente la oferta: para la confección del presente diccionario se han tenido en cuenta únicamente aquellos realizadores en activo una vez empezado el siglo XXI, independientemente de que a estas alturas ya hayan fallecido.


Casa de tolerancia (L'Apollonide), de Bertrand Bonello


Este argumento queda expuesto en el prólogo del volumen, que viene sin firmar pero que no me parece arriesgado atribuir a Rodríguez y Tejeda, los coordinadores de la obra. En dicho texto también se pone de manifiesto cómo algunos diccionarios previos -como los de Edmond Orts o Augusto M. Torres, este último disponible en un lugar privilegiado de mi biblioteca privada- han quedado obsoletos, así como se avisa al lector de que no espere ecuanimidad en la extensión de las distintas entradas que jalonan el volumen: unas son significativamente más largas que otras, a tenor de la mayor o menor importancia que sus autores den a la filmografía del realizador en cuestión.


Les amants réguliers, de Philippe Garrel


Acerca de las entradas propiamente dichas, merece destacarse la apuesta de sus respectivos autores (que firman cada una con sus iniciales, facilitando la localización de su autoría en la sección "Los autores" ubicada al final del volumen): cada entrada, además de suponer un breve repaso crítico acerca de la figura del cineasta elegido, se cierra con una filmografía escogida (por tanto, no completa), complementada por referencias bibliográficas y digitales que permiten al interesado investigar más a fondo sobre el realizador protagonista. Optar por una filmografía escogida, en la que además las películas consideradas como imprescindibles aparecen marcadas con un asterisco, supone una propuesta arriesgada pero desde mi punto de vista agradecible, en la medida en que la selección que articula la obra sirve de canon compuesto por recomendaciones a tener muy en cuenta.


American Gangster, de Ridley Scott


Por supuesto, en las páginas de este libro, salpicadas por cierto de numerosas fotografías en blanco y negro de algunas de las películas citadas, cada lector encontrará motivos de sobra como para echar en falta algún realizador y muchos más como para elegir de cada uno de los convocados otras películas en lugar de las aquí seleccionadas; no podía ser de otra manera tratándose de un libro de esta naturaleza, cuya lectura recomiendo encarecidamente desde aquí y que desde ya ocupa también un lugar privilegiado en mi biblioteca junto al libro de Augusto M. Torres y otros diccionarios de cine.




Muy distinta a la anterior, ni mejor ni peor (porque, francamente, juega en otra liga), es la particular propuesta de Pequeño diccionario de cinema para mitómanos amateurs, escrito por Miguel Cane y editado por Impedimenta con el buen gusto habitual que caracteriza a esta editorial, y al que no contribuyen precisamente poco las estupendas (o hermosas, como destaca la cubierta) ilustraciones de Ana Bustelo.


Miguel Cane


Hace algunos años, y gracias a la Semana Negra de Gijón, tuve la ocasión de conocer en persona al autor del libro, y aunque no recuerdo con exactitud si hemos llegado a compartir mesa (ya sea en un acto literario o en un restaurante), y los visitantes habituales de la SN entenderán que no lo recuerde con facilidad, el haber intercambiado entonces algunas palabras con este escritor mexicano es más que suficiente para ser capaz ahora de escuchar su voz al leer sus palabras en negro sobre blanco. Porque su Pequeño diccionario entra en la línea de esas obras personales que son más de autor que divulgativas, aunque no carezca del todo de este último valor.


Brooke Adams


Así, no espere encontrar el lector en sus páginas una guía ortodoxa de lo mejor, lo más interesante o lo más popular del cine de ayer y de hoy: la obra de Cane es un repaso absolutamente personal por el séptimo arte que a su autor más le gusta (o disgusta) e interesa, y que en ningún momento está sujeto a más justificación que las propias filias personales ni manifiesta tener que rendir cuentas a nadie. Reconozco que ya desde la primera entrada, dedicada a la estupenda pero un tanto olvidada actriz Brooke Adams (la de Días del cielo y la terrorífica y angustiosa La invasión de los ultracuerpos), el libro me ganó por entero, y en esa tónica se mantuvo mientras lo leía sin detenerme a descansar (porque este es uno de esos libros de no ficción de los que se dice que se lee como una novela para vender más, aunque esta vez sea de verdad), hasta que por fin alcancé la entrada postrera dedicada al realizador Fred Zinnemann (que significa hombre de cine, vaya).


Fred Zinnemann


Siguiendo con juegos de palabras: es curioso que el apellido Cane, pronunciado al modo anglosajón, se pronuncie casi igual que Cain, que no es otro sino parte del seudónimo G. Cain que utilizaba Guillermo Cabrera Infante para firmar sus ya míticas crónicas sobre cine. No es difícil emparentar, sobre todo por lo estimable del estilo literario de ambos, el presente libro con la obra de aquel, un vínculo que el propio Cane no trata de disimular precisamente cuando arranca su prefacio con el lema Sic transit Gloria Swanson... que también utilizara en su día el autor de La Habana para un infante difunto, aunque él se refiriera a otra Gloria (Grahame).


Gloria Swanson


Pero el escritor cubano y cinéfilo redomado no es el único referente que nos trae a la memoria la efigie de Cane y su ya les adelanto que indispensable libro: hijo bastardo (sin que sea un insulto, ni mucho menos) del Truman Capote más chafardero y el Kenneth Anger del inagotable Hollywood Babilonia, el autor repasa filias y fobias -desternillante las no menciones a Tom Cruise, al que confesamente detesta-, construye homenajes y destapa chascarrillos a diestro y siniestro, y consigue mientras tanto enseñarnos de cine casi tanto como de él mismo (que no es poco). En resumidas cuentas: creo que el Diccionario de cine de Fernando Trueba -otro libro con el que puede emparentarse fácilmente este de Miguel Cane- ya no está solo en el podio como mi diccionario cinematográfico de autor favorito.

lunes, 24 de junio de 2013

GEORGE A. ROMERO


George A. Romero. Cuando no quede sitio en el infierno
Luis Pérez Ochando
Madrid, Akal, 2013
192 pp. - 12 €




Sobre el director de cine estadounidense George A. Romero y su obra permanecen todavía vigentes una serie de tópicos que urge muy mucho revisar y, llegado el caso, acabar desterrando. Para ello y a partir de ahora servirá de herramienta imprescindible el presente estudio, del que debe destacarse enseguida que es el primero dedicado a su figura que surge dentro del ámbito de la bibliografía española.


El debut de Romero es un clásico influyente e incontestable del género


El primero de estos tópicos es, por supuesto, que Romero es el autor del clásico incontestable, y uno de los debuts en la dirección más poderosos que se recuerdan, La noche de los muertos vivientes... y poco o nada más a tener en cuenta. Con tal aseveración se despacha con alevosía y unas inmerecidas rapidez e inconsciencia una película tan espléndida como Martin, ridículamente titulada en nuestro país El regreso de los vampiros vivientes en un intento (vacuo, dado lo poco que se ha visto el film en cuestión) de exprimir a conciencia el tirón de su largometraje más popular. También se obvian así películas de menor calado que las dos citadas pero ni mucho menos exentas de interés, como The Crazies -que tuvo un remake muy distinto al original pero no carente de mérito-, la curiosísima Los caballeros de la moto (probablemente uno de los filmes más personales de su realizador), el divertido film de episodios Creepshow (infinitamente superior a sus secuelas) o el vibrante thriller terrorífico Atracción diabólica.


Ed Harris y el especialista en maquillaje y FX Tom Savini
en Los caballeros de la moto


Otro de los tópicos que deben reajustarse con urgencia es aquel que establece que el cine fantástico en general y las películas de Romero en particular son muestras puras de entretenimiento y de evasión, sin posibilidad de soportar lecturas más complejas. Muy al contrario, algunos estudiosos han venido demostrando en los últimos tiempos el carácter profundamente político del género del terror, y dentro de esta perspectiva del mismo la figura de George A. Romero se erige como uno de sus cultivadores más constantes e interesantes. El ejemplo paradigmático es, precisamente, su saga protagonizada por los muertos vivientes de Pittsburgh, que arranca con la citada La noche de los muertos vivientes para continuar con Zombi, El día de los muertos y, ya más recientemente, La tierra de los muertos vivientes, El diario de los muertos y La resistencia de los muertos. Una serie fílmica en la que Romero parece haberse refugiado en los últimos años, a tenor de que su último film ajeno a la misma, El rostro de la venganza (Bruiser), data del ya lejano año 2000.


Tras la máscara de Bruiser se esconde el actor Jason Flemyng


Estos y otros lugares comunes son tratados con profundidad y rigor crítico en las páginas del presente libro, que acaba de publicar la editorial Akal dentro de su colección dedicada al séptimo arte, y que firma todo un experto en la relación del cine fantástico y de terror con la sociedad que lo engendra: Luis Pérez Ochando, autor que ya solo por sus recomendaciones bibliográficas (incontestables, como el fundamental y fascinante El cine de terror de Carlos Losilla, Monster Show de David Skal, Filosofía del terror o paradojas del corazón de Noël Carroll o Danza macabra de Stephen King) merecerá ser seguido con atención [ver enlace a entrevista al final de la presente nota].


El autor y el protagonista del libro, en la edición de Sitges de 2007


Para la ocasión, y como ocurriera con otro estudio sobre otro director acogido en la misma colección -el también muy recomendable Paul Thomas Anderson de José Francisco Montero-, Pérez Ochando ha optado por apartarse del socorrido y en ocasiones reductor recorrido cronológico para atender a una estructura que se debe a la aparición de constantes temáticas y/o estilísticas en el cine del realizador objeto de estudio. Así, y tras una breve introducción, el grueso del ensayo se articula en cuatro apartados: en "Los atrapados. Personajes prisioneros de sí mismos" se tratan temas como la figura del monstruo o la presencia de la melancolía en la filmografía de Romero; en "El desencanto" el autor se centra en la citada lectura política de algunos de sus filmes, así como en el papel que juega su obra dentro del cine fantástico y de terror de los años 70; finalmente, en las partes tercera y cuarta, "Máquina inútil" y "Los muertos", el foco de atención es la inevitable saga de los muertos vivientes que tanta fama y prestigio han dado a su realizador, por más que no todas las entregas estén ni mucho menos a la altura de la imbatible entrega inaugural.


La resistencia de los muertos: última entrega hasta la fecha de la saga zombi


Tras estos capítulos, que tampoco dejan de lado otros temas como la influencia de la estética del cómic en el cine de Romero, una biofilmografía sitúa la obra del cineasta en relación con algunos de los principales episodios de su experiencia vital; y, finalmente, la "Filmografía" no se limita a ser una sucesión de datos referidos a las fichas técnica y artística de cada una de sus películas, sino que se opta por incluir aquí el comentario breve pero lúcido y siempre personal de todas ellas, sin obviar producciones tan ignotas como There's Always Vanilla, la hoy recuperable La estación de la bruja o el film de (dos) episodios Los ojos del diablo, que iba a albergar en un principio muchas más historias de terror pero que al final se quedó en díptico firmado por Romero y su cómplice (al menos en Zombi), el italiano Dario Argento.


La estación de la bruja: uno de los filmes de Romero menos vistos


Así pues, el presente trabajo, que culminan un breve apéndice acerca de los personajes de la saga zombi y una completa bibliografía, establece un diálogo con el conocedor, en mayor o menor medida, del cine de Romero, se esté de acuerdo o no con las aseveraciones del autor (como él y un servidor, ¿hay alguien que no considere La mitad oscura su trabajo, si no peor, sí menos personal y más plano?), y permite que revisemos sus películas desde una perspectiva más rica y documentada. No se le puede pedir más (tampoco se le debería pedir menos) a un libro de estas características, y la propuesta cumple con creces lo que promete. Así pues: una lectura indispensable no ya para los interesados en el cine de George A. Romero, sino también para cualquier estudioso del cine fantástico, sea de la época o del subgénero que sea... zombi o no zombi.


(+) Para saber más: Entrevista a Luis Pérez Ochando (Biblioteca del cine fantástico)

viernes, 26 de abril de 2013

So Film: Una revista nueva... y diferente


Hoy se pone a la venta el primer número de So Film, una nueva revista de cine... que promete aportar una nueva perspectiva al panorama nacional de publicaciones mensuales sobre el séptimo arte. A continuación reproducimos la nota de prensa pertinente, que incluye todos los contenidos de este número de debut.




El 26 de abril aterriza SO FILM España,
nuevo proyecto impulsado por el artista y cineasta Albert Serra


El próximo viernes 26 de abril desembarca en España la edición española de la prestigiosa revista SO FILM (Capricci Publishing), un proyecto avalado e impulsado por el artista Albert Serra.

SO FILM es una revista mensual de cine lanzada en Francia en junio de 2012 que nació con una convicción: es necesario hablar de cine a través de una revista de un género totalmente nuevo.

Con un equipo de redacción proveniente de todos los medios culturales y por personalidades de otros ámbitos sociales, en esta nueva revista las películas son tratadas bajo un particular prisma periodístico, mezclando entrevistas de gran formato, un cuaderno crítico y amplios reportajes.

SO FILM es una revista que se articula alrededor del cine (en el sentido más amplio del término), del modo en que éste se "elabora" y multiplica así los puentes entre el cine y el mundo de hoy en día, incluyendo entrevistas con personalidades a priori alejadas de la profesión, como, en este primer número, el exvicepresidente del gobierno Alfonso Guerra. Trata sobre todo aquello que se mueve en el cine y en los límites del mismo, con sus aventuras, sus promesas y sus riesgos.




Albert Serra y SO FILM


SO FILM España cuenta con el asesoramiento editorial del cineasta y artista Albert Serra, Fernando Ganzo, quien fue editor de la revista española Lumière, como redactor jefe coordina el equipo de colaboradores compuesto por críticos de Cahiers du Cinéma España, Letras de Cine, El Diario de Sevilla, la propia Lumière, así como escritores, periodistas de otros ámbitos y profesores universitarios entre los que se encuentran Jean Narboni, Jean Douchet, o los españoles Gonzalo de Lucas y Álvaro Arroba.

So Film estará cada mes en los quioscos de toda España, con un precio de 3,90€ por número, y una tirada de 40.000 ejemplares.


SO FILM #1 EN QUIOSCOS EL 26 DE ABRIL
http://www.sofilm.es/sofilm
 


En este número

EN PORTADA
Mickey Rourke. El boxeo, los perros, las heridas, las Harleys, la infancia, las dependencias, los pitillos, los Guns N'Roses, los excesos, la sala de deporte, la muerte de su hermano... Mickey Rourke tiene 60 años e, instalado en su casa, en su casa de alquiler, en Los Angeles, nos cuenta su vida, a la vez sublime y vergonzante. Grande y minúsculo: Mickey Rourke.

ENTREVISTAS
Oliver Stone. Politizado y contento desde hace 30 años, sus posicionamientos le han costado a menudo algunos disgustos. Últimamente anda más tranquilo, pero su hijo ha salido, también, rebelde.

Breaking Bad con Vince Gilligan. Poco queda para descubrir el final definitivo de Breaking Bad. Nos hemos desplazado hasta el centro neurálgico donde se gesta la serie, hemos conocido a su autor, y su infierno.

EXTRAS
Alfonso Guerra. Antes de ser el político más memorable de la democracia española, y el más puñetero, Alfonso Guerra era el cabecilla de la cinefilia más radical del país. Memorias de cine en su despacho de Madrid, desde De Sica hasta la duquesa de Alba. Inaudito.

REPORTAJE
J.J. Armes. Autoproclamado como "el detective más grande del mundo", J.J. Armes ha actuado en teleseries, salvó al hijo de Marlon Brando de un intento de secuestro, encontró a Patti Hearst, y, según él, hoy da consejos a los guionistas de James Bond. Encuentro con un pirado.

Tijuana. Mezcal terminal. Ciudad de todos los vicios y todos los excesos, Tijuana, plantada en plena frontera entre México y los EE.UU. fue no hace tanto tiempo la residencia de lujo privilegiada de Hollywood. Cincuenta años después, una nueva generación de cineastas sigue portando la antorcha. Con nuevas obsesiones, ligadas a su vida cotidiana: violencia, sexo, locura. Visita guiada.




RETRATO
Will Ferrell. En compañía de Ben Stiller, Steve Carrell o los hermanos Wilson, ha revolucionado la comedia americana. Encuentro en Los Ángeles con Will Ferrell, el hombre más divertido del mundo. Sin olvidar el bonus crítico: ¿Y si hemos entrado en la era de los capullos?

INVESTIGACIÓN
Vincent Gallo. Actor, pintor, modelo, cantante, Gallo es el cineasta más polémico del momento. Defensor de George W. Bush, masturbador compulsivo, con él los temas se tratan en persona. Incluso la distribución de su última película, que hemos intentado comprar, sin éxito, y que permanece invisible. Un megalómano ordinario para quien los españoles deberían ser exterminados.

LEYENDA
Isabella Rossellini. Insectos, pájaros, la reproducción de las especies y el matrimonio gay. Isabella Rossellini, recientemente realizadora de la serie Mammas, es lo que suele llamarse una mujer "políticamente incorrecta". O una mujer libre.

lunes, 8 de abril de 2013

ANUARIO FOTOGRAMAS 2013


Anuario Fotogramas 2013
Varios autores
Madrid, Hearst Magazines, 2013
266 pp. - 8 €




Un año más, desde el pasado día 15 de marzo, el Anuario Fotogramas es fiel a su cita con los lectores en los quioscos de toda España: una publicación que contra viento y marea y salvo ligeros cambios (un formato menor y más manejable, un diseño más actual) se ha mantenido fiel a su esencia desde que en el ya lejano 1997 apareciera por vez primera. Y no solo eso: además, no ha acusado la inflación e incluso ha rebajado su precio con el paso del tiempo: el PVP de aquel primer número era de 1.400 pesetas (8,41 euros al cambio actual), y en los últimos años es de tan solo 8 euros, por lo que dentro de la línea de productos de características similares es con diferencia el más asequible.


Sherlock Holmes: Juego de sombras: el primer estreno destacado del año


El grueso de la publicación es, como puede verse en portada, "Todos los estrenos de 2012"; esto es, las fichas y breves comentarios críticos de todas las películas que llegaron a la cartelera española el año pasado, divididas por meses de enero a diciembre, y dentro de cada mes ordenadas como siempre según orden alfabético. Además, cada mes se abre con una selección cronológica de las noticias cinematográficas (o "al límite de lo cinematográfico", como destaca la nota de prensa correspondiente) más destacadas de entre las que acontecieron entonces; y se completa con crónicas de los festivales especializados y premios del ramo (cada uno con su respectivo palmarés), así como el obituario de las personalidades desaparecidas durante el mes en cuestión, recogiendo así los fallecimientos de todo el 2012, del director Theo Angelopoulos al actor Charles Durning. A destacar la votación anual acerca del mejor cine del año convocada por la revista Fotogramas, que reúne los votos de 41 críticos que este año han elegido a Blancanieves de Pablo Berger y Holy Motors de Léos Carax como lo mejor de la producción nacional e internacional respectivamente.


Holy Motors: la mejor película extranjera del año


Por si esto fuera poco, y una vez terminado con los estrenos del año en cuestión, el anuario recoge también el habitual listado de rodajes anuales y la selección de los 99 mejores cortometrajes del año, así como un listado con las referencias más interesantes del mercado digital (incluyendo los estrenos directos en ese formato), y las también habituales selecciones de libros y bandas sonoras. Cierra el volumen el artículo económico "2012, un año de luces y sombras" y, por último pero no menos importante, un directorio que será de gran interés para los profesionales (o aspirantes a serlo) del medio.


Los amantes pasajeros: un rodaje del 2012, un estreno del 2013


Un índice final de títulos -que no solo recoge los estrenos, sino todas las películas mencionadas a lo largo del anuario- ayudará al lector a localizar la información que precise en cada momento, haciendo así de este Anuario Fotogramas 2013 una herramienta imprescindible para todo buen aficionado al cine. Para terminar con esta nota, destacar el único apunte negativo de la publicación, que se mantiene inexplicablemente desde sus comienzos: ponerle por título el año en curso en lugar del referido a su contenido... lo que puede crear confusión pasado un tiempo. Esto es, y por poner un ejemplo: si el lector quiere consultar información acerca de un estreno del año 2004, deberá buscar su ficha en el Anuario 2005. Sea como sea, se trata una equivocación que no mancilla por sí sola una obra por lo demás muy recomendable y, como decíamos al comienzo, asequible para casi todos los bolsillos.

viernes, 15 de marzo de 2013

Memorias con voz de mujer


Desconocidas hoy para el gran público, Anne Wiazemsky y Frederica Sagor Maas son dos mujeres que dejaron su impronta personal en una parte importante de la Historia Universal del Cine. La primera conoció a Jean-Luc Godard, y al año siguiente se casó con él y protagonizó su película La chinoise; tiempo después se convertiría ella misma en escritora y realizadora. Por su parte, Frederica Sagor se propuso triunfar como guionista en el cine mudo de los años 20... y lo consiguió, aunque en la mitad de su filmografía -donde no faltan títulos de realizadores como Clarence Brown o Victor Fleming- no aparezca acreditada como tal.

De ambas mujeres, y de sus respectivos (y muy recomendables) libros Un año ajetreado y La escandalosa señorita Pilgrim, hablamos en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy:





miércoles, 20 de febrero de 2013

Mario Bava según Carlos Aguilar

 
[Nota de prensa]


Mario Bava

Enmarcada en poco más de un quindenio (1960-1977), la obra de Mario Bava brilla en la historia del cine italiano debido a la personalísima magnificencia artística mediante la cual supo reconfigurar los parámetros del género fantástico y de terror, aportando una insólita sensualidad macabra y un envolvente barroquismo formal, y creando dos corrientes tan contrastadas como el "gotico all'italiana" y el "giallo". Obras maestras como La máscara del demonio, Seis mujeres para el asesino, Terror en el espacio y Diabolik fueron tan sumamente innovadoras y particulares que sin ellas serían impensables ramificaciones relevantes del cine fantástico moderno, y verifican a perpetuidad el extraordinario talento de un maestro del romanticismo negro fílmico.




Premiado historiador cinematográfico y novelista, Carlos Aguilar desglosa tan singular caso mediante un ensayo que aúna la crónica histórico-biográfica con la valoración estética, describiendo además el ingrato contexto industrial donde Mario Bava se desenvolvió esforzadamente.

11 x 18 cm.
336 páginas
Rústica Hilo
I.S.B.N.: 978-84-376-3096-0
13,70 euros

viernes, 4 de enero de 2013

Los mejores libros del 2012


En nuestro blog hermano mayor, Abandonad toda esperanza, publicamos hoy una lista de los mejores libros leídos en 2012, incluyendo una sección de No Ficción. Pero como especificamos allí, no incluimos en dicho listado los libros de temática cinematográfica, dejando estos para esta web temática. Hemos elegido, de entre todos los libros leídos, los cinco que más nos han gustado, enlazando a lo que escribimos en su día sobre ellos. Sin más dilación, he aquí el Top 5 de libros de cine del 2012, en orden ascendente:


5.º- Neoculto
Ángel Sala & Desirée de Fez (coords.; Calamar)



4.º- Café-Bar Cinema (Cafés, bares y clubes de película)
Jesús Lens (Almed)



3.º- Federico Fellini [Colección Nosferatu n.º 7]
Jesús Angulo & Joxean Fernández (coords.; Donostia Kultura)



2.º- Paul Thomas Anderson
José Francisco Montero (Akal)



1.º- Ven y mira (El cine fantástico y de terror en la zona prohibida)
Rubén Lardín (coord.; Donostia Kultura)

lunes, 10 de diciembre de 2012

MEMORIAS (JOSÉ RAMÓN LARRAZ)


Memorias (Del tebeo al cine, con mujeres de película)
José Ramón Larraz
Barcelona, EDT, 2012
216 pp. - 17,95 €




A los que conozcan, y era el caso del que esto firma hasta hace bien poco, a José Ramón Larraz únicamente como director de cine, les podrá sorprender la publicación de este libro por parte de una editorial especializada en la historieta como EDT. En cambio, serán aquellos que tengan a Larraz como un guionista y dibujante de cómics los que no comprenderán la aparición de las presentes Memorias del autor en una web como esta. Una paradoja esta nada extraña en un país como el nuestro, tan proclive al olvido de sus artistas, más aún cuando demuestran -como Larraz- una gran versatilidad y, por tanto, una resistencia a dejarse etiquetar y encorsetar en compartimentos estancos.


Una imagen reciente de José Ramón Larraz


Efectivamente, y como el subtítulo del libro explicita claramente -"Del tebeo al cine"-, José Ramón Larraz ha ejercido las dos profesiones, una tras otra y en ese orden, hasta alcanzar su actual jubilación. Primero fue dibujante de tebeos, encargándose del apartado gráfico de las aventuras del mítico El Coyote creado por José Mallorquí, para luego crear personajes propios como el aventurero Duncan Foster -al que, demostrando su temprana cinefilia, otorgó los rasgos de Gary Cooper-, así como a colaborar durante su estancia en Francia con publicaciones tan míticas como France Soir o Spirou.


Una de las muchas historietas realizadas por Larraz


A este apartado profesional, así como a sus años de infancia y a sus primeras relaciones sentimentales y experiencias sexuales (una temática esta muy presente en el libro: Larraz se retrata como un mujeriego en toda regla), están dedicadas las primeras páginas del presente libro, escrito con cercanía, un toque de agredecible autocrítica y mucho sentido del humor. Pero centrémonos ahora en la temática que protagoniza esta web, el cine... al que Larraz llega desde la historieta a través de un vehículo concreto y hoy de capa caída: las fotonovelas.


Un joven Larraz, durante un rodaje


Larraz empezó a granjearse un cierto prestigio como autor de fotonovelas realizando adaptaciones de clásicos literarios, empezando por Anna Karenina de Tolstoi y siguiendo con Cumbres borrascosas de Emily Brontë. Su relación con los actores-modelos y su talento para hacer de cada viñeta un encuadre cinematográfico y de cada página un simulacro de montaje, llevó a que distintos productores confiaran en él para desarrollar una carrera como director de cine algo tardía (debutó ya con cuarenta años cumplidos) pero que alcanza hasta hace apenas una década.


Versión alternativa de Scream and Die, que intenta
aprovechar el éxito de La última casa a la izquierda


El primer film de Larraz fue la británica Whirpool, si bien La muerte incierta supondría el debut del realizador dentro de los márgenes del cine español. Durante mucho tiempo Larraz alternó sus trabajos para dentro y fuera de nuestras fronteras, con títulos hoy algo olvidados como Deviation o Scream and Die, esta última conocida en nuestro país como Violación y...?. Más popular fue Symptoms / Síntomas, que llegó a estrenarse en el Festival de Cine de Cannes.


Las vampiras de Larraz


Ese mismo año, 1974, Larraz firmaría la que es sin duda su película más popular: Vampyres / Las hijas de Drácula, film de terror acerca del mito del vampirismo en clave lésbica, un poco en la línea de algunos trabajos de Jesús Franco y Jean Rollin pero por momentos superiores a la mayoría de los de estos realizadores. En su día no tuvo el predicamento que mereció, pero hoy está considerada como un film de culto en toda regla... sobre todo fuera de nuestras fronteras, un fenómeno del que Larraz es ejemplo prototípico.


Laura Gemser y Bárbara Rey: el morbo de El periscopio


Aunque posteriormente se apartó del género fantástico con títulos como la muy reivindicable Luto riguroso (con una espléndida Charo López), El mirón o la exitosa El periscopio, Larraz regresaría pronto al género de terror que tan buen resultado le había dado: el retorno lo marcaría la estimable Estigma, en la que el realizador catalán manifestaba su interés por la vida después de la muerte, la reencarnación y otros aspectos sobrenaturales. Pero sería su colaboración con el productor José Frade la que daría pie a dos filmes también mucho más dignos de lo que se dijo en su momento, por más que estuviesen sujetos a las modas imperantes a finales de los 80: me refiero a Al filo del hacha y Descanse en piezas, firmados con el seudónimo de 'Joseph Braunstein' y destinados a su explotación en el mercado anglosajón.




Pese a las críticas que suelen verterse sobre Frade, Larraz lo refleja como un profesional incuestionable. De hecho, el autor se muestra amable y complaciente con la mayoría de colaboradores con los que trabajó a lo largo de su carrera: la excepción es el actor Alfredo Landa, a quien dirigió en la parodia terrorífica, también producida por Frade, Polvos mágicos... algo que por otra parte no es de extrañar dadas las múltiples polémicas en las que este actor se ha visto involucrado tras sus declaraciones (recordemos casos como los de José Sacristán, su compañero en La vaquilla, o José Luis Garci, con el que trabajó en varias ocasiones hasta su público desacuerdo).

Liberto Rabal fue el poeta Miguel Hernández a las órdenes de Larraz


Durante los últimos años de su carrera, Larraz alternaría el cine y la televisión: para este medio rodó la serie biográfica Goya, en su día la producción más cara de la historia de Televisión Española, que fue duramente criticada en nuestro país pero aplaudida en Estados Unidos, así como algunos episodios de Las aventuras de Pepe Carvalho, según el personaje creado por Manuel Vázquez Montalbán. De igual modo, y tras despedirse de la gran pantalla en 1992 con la comedia Sevilla Connection (al servicio del dudoso talento de Los Morancos como humoristas), haría lo propio con la televisión una década después al firmar Viento del pueblo: Miguel Hernández, miniserie de dos episodios acerca del llamado "poeta del pueblo" y autor de El rayo que no cesa.


Algunas de las imágenes que ilustran el libro


De todo este devenir profesional dan buena cuenta estas Memorias, prologadas por dos firmas autorizadas como las de Luis Vigil y Carlos Aguilar, profusamente ilustradas con dibujos y fotografías en blanco y negro (además de un pliego de 32 páginas a todo color), y en donde no faltan tampoco numerosas anécdotas acerca de los encuentros del cineasta con nombres tan míticos como James Coburn, Boris Karloff, Pier Paolo Pasolini, Terence Stamp, Max von Sydow, Orson Welles o, muy especialmente, su admirado Josef von Sternberg, que le impulsó a dedicarse a la dirección de películas tras conocer su faceta como dibujante de historietas, así como la actriz, ya desaparecida, Susannah York, con la que el autor mantuvo un romance.


Larraz junto al editor del libro Hernán Migoya,
durante su presentación en el pasado Expocómic
(© Viñetas)


En definitiva, estamos ante una lectura muy entretenida, por momentos apasionante, y a la que solo se le puede poner un pero: sería de agradecer haber contado con una edición textual más cuidada, no ya por las erratas (no muy numerosas, aunque haberlas haylas), sino por el uso indiscrimado y muy poco normativo de la negrita y la cursiva, confundiéndose a veces nombres propios de personas, personajes y obras artísticas (publicaciones, películas, historietas, etcétera). De todas formas, es un fallo menor en una de esas publicaciones a las que se tilda, en este y en algunos otros casos de forma totalmente justificada, de necesarias, en la medida en que su autor ajusta cuentas con su propio pasado pero, por extensión, el lector hace lo mismo con su injusto olvido.