jueves, 1 de abril de 2010

EL THRILLER USA DE LOS 70

El thriller USA de los 70
Antonio José Navarro (coord.)
San Sebastián, Donostia Kultura, 2009
390 pp. - 18 €



En lo referente a las revistas especializadas en materia de cine, hubo un tiempo en el que, Dirigido (eterno oasis en lo referente al análisis fílmico con criterio) aparte, las dos mayores alegrías que podía encontrarse el cinéfilo en sus visitas regulares a librerías especializadas y grandes superficies eran los volúmenes monográficos de las revistas Nickelodeon y Nosferatu, dos publicaciones periódicas auspiciadas respectivamente por la productora cinematográfica del mismo nombre y por Donostia Kultura. La primera, con José Luis Garci y Juan Cobos a la cabeza, venía a ser la prolongación natural y en papel impreso del (añorado) programa televisivo ¡Qué grande es el cine!: profusamente ilustrada, se trataba de una serie de volúmenes monográficos unas veces de temática usual y esperable, otras sorprendente o directamente marciana, decididamente de autor, donde a veces importaba más quién escribía que no de qué. En cambio, la donostiarra Nosferatu siempre apostó por la rigurosidad de contenidos, la claridad expositiva y la (dentro de lo posible) exhaustividad de perspectivas. De autoría plural, como es lógico, aunque coordinada por uno o dos expertos en la materia que tocase, nos regaló volúmenes memorables e imprescindibles en cualquier biblioteca que se precie como los dedicados a Jean Renoir, Jean-Pierre Melville, Sam Fuller o Terence Fisher (y, de paso, la Hammer Films), o a filmografías tan atractivas como la ciencia-ficción europea, los nuevos realizadores asiáticos, el eurowestern o el nuevo cine coreano.



A día de hoy, ambas cabeceras ya no existen como tales, pero si la primera duerme el sueño de los justos por culpa de esa espada de Damocles que viene a ser la ley de mercado (indudablemente, era un producto excepcionalmente costoso para una minoría de sibaritas muy minoritaria), la segunda no desapareció del todo, sino que sufrió una reconversión de los pies a la cabeza... O al menos eso parecía en un principio, pues los cambios han ido más orientados al formato -de revista pasó a libro-, por razones de mercadotecnia, que no al contenido, pues sigue rigiéndose por los mismos criterios de evaluación de su predecesora dando lugar a un producto no muy distinto del que ofrecía aquella. Lo cual, por cierto, es motivo de celebración.



El presente volumen, quinto de la serie y editado por Donostia Kultura, rompe con la línea de los anteriores, que parecían decididos a convertir esta Colección Nosferatu en una serie de monografías sobre realizadores al haber tratado consecutivamente las figuras de Raoul Walsh, Edward Yang, David Lean y Robert Rossen. Pero este El thriller USA de los 70 -adelantémoslo ya, de adquisición inevitable para los interesados en el tema, e incluso me atrevería a decir que para todo aquel que guste del mejor cine norteamericano y/o de género- nos retrotrae a los mejores tiempos de Nosferatu (la revista) gracias al trabajo del coordinador Antonio José Navarro y de sus compañeros Carlos Losilla, Jaime Pena, Quim Casas, Roberto Cueto, Ángel Sala, Roberto Curti, Desirée de Fez, Jorge Gorostiza, Jesús Palacios, Ramón Freixas, Joan Bassa, Tonio L. Alarcón, Manlio Gomarasca, Tomás Fernández Valentí, José María Latorre y Raúl Acín.



El cine norteamericano de los años 70, y sobre todo el policíaco, estuvo marcado por lo que se ha venido a llamar la "generación de la televisión", formada por directores tan variopintos como Sidney Lumet, John Frankenheimer o William Friedkin. Fue también la época de la blaxploitation, la cinematografía de la Gran Conspiración (recuerden el caso Watergate y la defenestración política de Richard Nixon) y el arranque de los filmes de vigilantes, con el Charles Bronson de El justiciero de la ciudad a la cabeza. Pero fue también una época en la que maestros todavía en activo como Francis Ford Coppola, Martin Scorsese o Roman Polanski nos ofrecieron algunas de sus mejores películas, sin olvidar que todavía coleaban realizadores de generaciones anteriores como John Huston o Don Siegel, y que nuevos realizadores tan prometedores como John Carpenter presentaban sus primeros largometrajes.



Así pues, una era plural pero acotable espacial y temporalmente, y de la que dan buena cuenta los ensayos que conforman el libro: tras un texto introductorio de Navarro, el resto de la oferta se divide en "Contextos" (ocho ensayos de temática más general), "Formas y temas, espacios y personajes" (seis textos de contenido más concreto) y "Directores". Quizás es este último apartado el más flojo del libro, pues algunas de las figuras tratadas -que son seis: John Frankenheimer, Peter Yates, William Friedkin, Donald Siegel, Michael Winner y Philip D'Antoni- quizá hubieran requerido más espacio para hacerles justicia. No obstante, es digno de encomio el haberle dado cancha al siempre vilipendiado, muchas veces de forma prejuiciosa y sin parar antes a reflexionar, Michael Winner, autor del citado film seminal de Bronson; por no hablar de la recuperación de la figura de Philip D'Antoni, productor de Bullitt y French Connection y director de la semiolvidada Los implacables, patrulla especial.



Resulta complicado destacar algunos artículos dentro de un producto que, en términos generales, mantiene una (considerable) calidad pareja, pero ahí va: Carlos Losilla establece una serie de líneas que unen el cine negro clásico con el thriller setentero, deteniéndose en una de las obras maestras de Coppola, La conversación, o en The Killing of a Chinese Bookie, la incursión en el noir del gran John Cassavetes. Por su parte, Quim Casas trata el thriller retro, y no solo a partir de las inevitables Chinatown y Adiós, muñeca, sino que también se acuerda del Dillinger de John Millius o la extraña Un largo adiós de Robert Altman. Por su parte, Ángel Sala trata el tema de los filmes conspiratorios, con las firmas de John Schlesinger, Ronald Neame, Alan J. Pakula o Sydney Pollack, por citar algunos. Finalmente, una aportación como la de Roberto Cueto sobre la blaxploitation siempre es de agradecer ante la escasa bibliografía dedicada a rebuscar entre los límites de la serie B.



Del resto de aportaciones, algunas vienen firmadas por especialistas de los que se espera precisamente traten temas parecidos: el crítico de cine (y arquitecto) Jorge Gorostiza titula su ensayo "La ciudad como escenario del crimen"; Jesús Palacios rinde buena cuenta del cine de vigilantes y del subgénero, ya tratado por él con anterioridad, del rape & revenge; y el tándem formado por Ramón Freixas y Joan Bassa hace las veces de juez (y verdugo) de la presencia de la mujer en algunos títulos señeros del género.



El volumen se complementa, como ya ocurría con la revista pretérita, con un apartado de documentación, de gran ayuda para especialistas; con los resúmenes o extractos de los distintos ensayos, tanto en euskera como en inglés; y con dos índices, de obras y onomástico, más que útiles; así como un par de pliegos de fotografías en blanco y negro y color. Todo ello, conforma, como puede verse, un análisis exhaustivo del marco delimitado a tratar, al que por supuesto se le podrán poner pegas y se le podrán señalar ausencias o enfoques parciales, pero al que hay que agradecerle que hayan acotado un género, el policíaco, a una época y un lugar, los años 70 y los Estados Unidos, que dieron empaque propio a un grueso de películas donde hayamos no pocas obras maestras: French Connection (Contra el imperio de la droga), La conversación, La noche se mueve, Harry, el Sucio, Klute, Taxi Driver o Serpico.



Pero lo que es de agradecer, para ir terminando con esta nota, es que los autores se hayan acordado de películas magníficas que habitualmente son ninguneadas por la crítica especializada, y no pienso solamente en las imitadoras de El justiciero de la ciudad, a la(s) que desde luego se le(s) pueden poner bastantes peros: cintas de indudable interés, cuando no soberbias, como A la caza de William Friedkin, Pánico en la calle 110 de Barry Shear, Driver de Walter Hill, Teléfono de Don Siegel o Distrito Apache de Daniel Petrie, muy pocas veces hacen acto de presencia en la bibliografía española sobre cine. Lo cual dice mucho, y bueno, de este quinto número de la Colección Nosferatu.

[Fotogramas: Harry, el Sucio, Las noches rojas de Harlem, La conversación, A la caza.]