lunes, 7 de abril de 2014

GABINETE DE CURIOSIDADES (Guillermo del Toro)


Gabinete de curiosidades.
Mis cuadernos, colecciones y otras obsesiones
Guillermo del Toro (con la contribución de Marc Scott Zicree)
Barcelona, Norma Editorial, 2013
256 pp. - 39 €




Para triunfar en Hollywood, al menos durante un tiempo prolongado y no solo durante esos quince minutos de fama de los que hablaba Andy Warhol, no es suficiente con tener enchufe. De hecho, hacen falta dos cosas: talento y suerte. Y el realizador mexicano Guillermo del Toro ha tenido de ambas por arrobas: del primero, hay sobradas pruebas en las diferentes películas que componen una de las más interesantes filmografías del cine fantástico de las últimas décadas; la segunda consiste en haber personificado, a todas luces sin pretenderlo, un sentimiento global que honra, enaltece y eleva a la máxima potencia el gusto por lo diferente, por lo extraño. Si se quiere, hablemos de un angst freak.


Del Toro trabajando en una de las habitaciones de Bleak House


Guillermo del Toro debutó como realizador de largometrajes con la producción mexicana Cronos, un título de bajo presupuesto que revisitaba de forma muy sui generis el tema del vampirismo y que todavía hoy puede considerarse como uno de sus mejores trabajos. Acto seguido dio el salto a Hollywood con Mimic, que en cambio es su film más irregular -sin duda debido a las injerencias del estudio- pero que no está exento de grandes ideas y de espléndidos momentos. A partir de entonces, el autor de ambas ha desarrollado una exitosa carrera en el cine norteamericano no solo como director, sino también como productor (ahí están casos como El orfanato o las más recientes No tengas miedo a la oscuridad y la exitosa Mamá), con fugas puntuales al cine de habla hispana: recordemos dos filmes tan interesantes como El espinazo del diablo, producido por los hermanos Pedro y Agustín Almodóvar, y El laberinto del fauno, cinta esta que se convirtió en su día en el film en habla hispana más taquillero de la historia en Estados Unidos.




Durante su ya larga carrera, y como bien saben los cinéfilos, Guillermo del Toro ha escrito (mejor sería decir manufacturado, dado su acabado) una serie de cuadernos repletos de anotaciones y bocetos destinados a algunos de los proyectos que tenía y tiene en mente (por lo general, hasta cuatro o cinco a la vez). Unos cuadernos en los que trabaja con mimo y que son, en sí mismos, obras de arte de gran valor estético más allá de su interés documental. Hasta la fecha los aficionados al cine y los seguidores de su obra podían haber visto muestras de estos cuadernos en distintas ediciones especiales de sus películas en DVD y Blu-ray, como es el caso de la citada El laberinto del fauno o las dos entregas de Hellboy, protagonizadas por el personaje de cómic creado por Mike Mignola y sin duda sus películas más populares entre el gran público. Pero este Gabinete de curiosidades que han coescrito Marc Scott Zicree y el propio Del Toro y que publicaba Norma Editorial a finales del año pasado revela mucho más de dichos cuadernos para alegría de la legión de fans con los que ya cuenta este carismático realizador.


La imponente entrada de Bleak House, coronada por Frankenstein-Karloff


El libro, adelantamos ya que en una edición de auténtico lujo (a gran tamaño, con un papel excelente y una maquetación deslumbrante), se articula en tres partes a partir de una extensa entrevista entre sus autores, que sin llegar a las excelencias de aquel famoso diálogo entre Alfred Hitchcock (por cierto, una de las principales referencias de Del Toro, y al que este dedicó un libro monográfico) y François Truffaut, se revela como fuente de valiosa información acerca de la obra del cineasta. A dicha entrevista la acompaña un suculento aparato de ilustraciones y fotografías, que ocasionalmente reproduce páginas de los cuadernos citados, así como dibujos (propios y ajenos) varios y fotogramas de las películas que se analizan.




Pero hay mucho más: de hecho, la primera parte del libro se centra en las "Colecciones" personales de Guillermo del Toro: abre el apartado un capítulo dedicado a la célebre Bleak House, la casa que el director y escritor (recordenos su saga Nocturna a cuatro manos con Chuck Hogan) ha convertido en un museo de memorabilia al estilo de la mítica mansión de Forrest J. Ackerman. Ya solo por las fotografías de dicha residencia ya valdría la pena adquirir el presente volumen. A continuación, el más breve "Ilustraciones gráficas" ilustra, valga la redundancia, la imaginería visual de la obra de Del Toro, que aquí reflexiona sobre sus pintores simbolistas predilectos: Félicien Rops, Arnold Böcklin, Odilon Redon y Carlos Schwabe. Dicha exploración continúa en "Analizando el cine", "Narrativa" e "Incubadores de ideas", tres epígrafes en cuyas páginas el protagonista del libro comenta, entre otros aspectos, su afición por la literatura de terror en general y, más concretamente, por la obra de Mary Shelley, Edgar Allan Poe, Arthur Machen y H. P. Lovecraft.


Un Lovecraft a tamaño real habita en la biblioteca del terror de Bleak House


La segunda parte del libro, "Cuadernos", centra lógicamente su atención en los citados cuadernillos de Guillermo del Toro, organizándolos de forma cronológica en relación con los títulos que componen la filmografía del autor: Cronos, Mimic, El espinazo del diablo, Blade II, Hellboy, El laberinto del fauno, Hellboy: El ejército dorado y Pacific Rim, este último su más reciente trabajo hasta la fecha. Es este un repaso pormenorizado por las distintas fases de realización de un largometraje, desde el momento seminal en el que nace la idea que germinará en un proyecto hasta el estreno del film, pasando por la realización de los storyboards -recordemos la intervención del gran autor de historietas Carlos Giménez (Paracuellos) como autor del de El espinazo del diablo-, el rodaje con los actores o el montaje.




En relación a esto, cabe destacar que la tercera y última parte, "Proyectos inacabados", recoge información acerca de aquellas películas y guiones en los que Del Toro trabajó pero que no llegaron a cuajar. Estas son Meat Market (historia original con reminiscencias del clásico El fantasma de la ópera), Mephisto's Bridge (según la novela Spanky de Christopher Fowler), The List of Seven (según la novela homónima de Mark Frost, el co creador de la serie Twin Peaks), The Left Hand of Darkness (adaptación libre de El conde de Montecristo) y el más popular de sus proyectos frustrados: At the Mountains of Madness, la adaptación de la novela del mismo título de Lovecraft que Del Toro acarició durante lustros.


Los ángeles, una de las obsesiones recurrentes de Del Toro


Completan el volumen una serie de textos de amigos, colegas y colaboradores de Guillermo del Toro: James Cameron firma el prólogo y Tom Cruise -que iba a protagonizar la citada cinta basada en En las montañas de la locura- se encarga del epílogo. Entre uno y otro, hacen acto de aparición el citado Mignola, los realizadores John Landis y Alfonso Cuarón (compatriota de Del Toro recientemente oscarizado por Gravity), los escritores Cornelia Funke y Neil Gaiman (este también guionista de cómics, un medio que Del Toro adora tanto como el cine) y el actor Ron Perlman, actor fetiche del realizador, presente en casi todas sus películas y encarnación en carne y hueso del diabólico Hellboy.




La conjunción de todos estos elementos hace de este Gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro una lectura muy recomendable para cualquier aficionado al cine fantástico, y obviamente una obra imprescindible para los amantes del cine de un realizador de importancia radical e indiscutible dentro de las coordenadas del cine de Hollywood de los últimos tiempos. Un regalo para la vista que, pese a esta condición y frente a otros productos de características similares, no se queda en el mero envoltorio y se erige en herramienta propicia para el análisis serio y meditado de una importante porción del cine contemporáneo. Adquisición obligatoria, pues.

1 comentario:

Anónimo dijo...

excelente libro,excelente idea para pensar que en realidad hay otros mundos pero habitan en este.