lunes, 3 de octubre de 2016

LAS GUERRAS DE LAS GALAXIAS (1975-1985)


Las guerras de las galaxias (1975-1985). Invasión de la ciencia ficción
Jérôme Wybon
Barcelona, Planeta Cómic, 2016
224 pp. - 35 €




En el año 1977, el estreno de Star Wars de George Lucas marcó un antes y un después en la historia del séptimo arte: se trataba de un proyecto personal de su director pero de género, cuyo triunfo en la taquilla se adelantó a la concepción del término blockbuster y ayudó a poner fin a una de las etapas creativamente más fructíferas de la historia del cine estadounidense. Pero si la película de Lucas afectó al devenir de la industria del cine, su arrollador éxito también fue determinante para la evolución de un género, el de la ciencia ficción, que podría haber tomado un camino muy distinto si la película definitiva al respecto del último tercio del siglo XX hubiese sido el 2001. Una odisea del espacio de Stanley Kubrick y no la epopeya galática de Lucas.




Y es que, ni que decir tiene, el film que se estrenó en España como La guerra de las galaxias fue una de las películas más imitadas por sus coetáneos a lo largo y ancho de todo el orbe, convirtiendo a la space opera en el subgénero más importante de la SF cinematográfica. Incluso los pocos que quisieron mantenerse al margen de su influencia no lo lograron del todo, aunque solo fuese porque no hicieron otra cosa que (auto)definirse por oposición a las aventuras de Luke, Leia, Solo y compañía. De todo ello da buena cuenta Jérôme Wybon en su libro Las guerras de las galaxias (1975-1985), cuyo subtítulo Invasión de la ciencia ficción deja a las claras lo que supuso la década citada para este género en el ámbito del cine y la televisión.


En 1977, Star Wars cambió para siempre la ciencia ficción... y la historia del cine


No obstante, Wybon no se olvida de algunos precedentes contemporáneos de Star Wars, y sin necesidad de retrotraerse a los seriales que tanto influyeron en la concepción de la saga interestelar de Lucas -como Buck Rogers o Flash Gordon- o ni siquiera a la primero frustrada y luego exitosa serie Star Trek -que, como aquellos, sí cita en la introducción del volumen-, decide arrancar su repaso a las space operas del género en 1975 con el estreno en la pequeña pantalla de la serie Espacio: 1999. Empieza así un recorrido cronológico que terminará una década después con el estreno del film Enemigo mío... aunque el autor todavía tenga espacio para mencionar cinco proyectos cancelados que debieron estrenarse entre 1979 y 1983, momento de mayor auge del género.




Ni que decir tiene que las tres entregas de la saga de Lucas -la ya citada y luego rebautizada como Una nueva esperanza, El imperio contraataca y El retorno del Jedi- y las tres primeras películas de una franquicia resucitada en los cines de todo el mundo -Star Trek: La película, Star Trek II: La ira de Khan y Star Trek III: En busca de Spock-, se llevan una buena parte de este fascinante viaje por la ciencia ficción audiovisual de finales de los 70 y comienzos de los 80. Pero junto a ellas no faltan otras películas determinantes como Alien, el octavo pasajero de Ridley Scott (que insistiría en el género con Blade Runner y Prometheus), Atmósfera cero y 2010. Odisea dos de Peter Hyams o Dune de David Lynch, así como la por aquel entonces muy popular serie Galáctica: Estrella de combate (que contaría con un remake también para la pequeña pantalla en el siglo XXI).


El libro recoge la difícil producción de Dune por parte de Dino De Laurentiis y David Lynch


No obstante, uno de los principales atractivos del libro es que Wybon no se olvida de películas mucho menos lustrosas surgidas en cinematografías de lo más variopinto y que quisieron aprovecharse del éxito del film de Lucas. Así, por las páginas del libro también se pasean la japonesa Galaxias año 2000, las hoy películas de culto Star Crash y Galaxina o la producción de Roger Corman Inseminoid. El capítulo dedicado a esta última se ve completado con un epígrafe de seis páginas titulado precisamente "El universo de Roger Corman"... y es que Wybon no se conforma con dedicar su atención a los títulos señeros, sino que salpica su odisea interestelar con capítulos específicos dedicados a las temáticas más diversas.




De esta forma, el lector también podrá descubrir cómo era la ciencia ficción animada de la época, con títulos tan recordados hoy como Comando G / La batalla de los planetas, Las aventuras del Capitán Harlock o Ulises 31; la ciencia ficción hecha en Italia (sin duda los reyes del cine exploitation), con filmes como La guerra de los planetas, La batalla de las estrellas, La guerra del robot o Terror en el espacio; la muy marciana (nunca mejor dicho) imitación turca de Star Wars; o los carteles más representativos del género.


Enemigo mío, estrenado en 1985, es el último film analizado en la presente obra


El abismo negro, Moonraker (o la aventura espacial del agente James Bond), Flash Gordon, Saturno 3, Guerreros del espacio, Starfighter, Lifeforce (Fuerza vital)... son solo algunas películas más de las muchas que Wybon comenta pormenorizadamente, aunando información sobre su producción, comentario crítico y anécotas varias en un recorrido que, por supuesto, cuenta con un apartado visual que se convierte en el mayor atractivo de la propuesta: los textos vienen acompañados de un gran número de imágenes, a color y en blanco y negro, con fotografías oficiales de las películas citadas, carteles y diseños de producción. El resultado es un libro al que, al margen de algún pero puntual (particularmente se echa de menos una mayor corrección en los textos), no puede faltar en la biblioteca de ningún aficionado al cine fantástico que se precie de serlo.