miércoles, 15 de diciembre de 2010

BIKER FILMS

Biker Films. Historia del cine biker
Marc Gras
Llinars del Vallès, Quarentena Ediciones, 2010
96 pp. - 21 €




Siguiendo con su apuesta por el cine de género, y más concretamente por las películas de culto, la editorial Quarentena distribuye, después de un interesante monográfico sobre Dario Argento, este Biker Films. Historia del cine biker, escrito por el especialista Marc Gras. Se trata de un volumen editado con un formato considerable (21 x 29,7 cm) con la finalidad de dar lustre al apartado gráfico del mismo, sin duda el gran protagonista de la oferta.



No obstante, y pese al atractivo indudable de la cartelería que acompaña al texto de Gras, este no merece despacharse sin atención: aunque en ocasiones pueda saber a poco, el también director de documentales sobre el mundo de las cult movies realiza una introducción más que correcta al cine biker de cara al espectador profano, aquel que pueda desconocer las relaciones que existen entre el séptimo arte y lo que podría llamarse la filosofía biker.

Marlon Brando en Salvaje


De esta forma, se empieza destacando la importancia seminal de Salvaje, el film de 1953 dirigido por Laszlo Benedek y protagonizado por un Marlon Brando que se vería convertido con el paso del tiempo en todo un icono (contra)cultural. A continuación, Gras opta por centrarse en la época de esplendor de este subgénero, que abarcaría desde mediados de la década de los 60 hasta principios de la siguiente.



Al comienzo de esta "Edad de Oro" del cine biker, Gras señala el momento en el que el productor Roger Corman, siempre atento a la posibilidad de rentabilizar cualquier moda -cinematográfica o no-, se lanzó (concretamente en 1964) a dirigir la primera película del género centrada con propiedad en los outlaw bikers; esto es, en los moteros al margen de la ley. El resultado fue Los ángeles del infierno (The Wild Angels), protagonizada por dos actores verdaderamente icónicos del género: Peter Fonda y Bruce Dern; mientras el segundo volvería al mismo con filmes como Rutas de violencia (Rebel Rousers) o The Cycle Savages, el primero protagonizaría con Dennis Hopper la que sin duda es la película más célebre del género... aunque algunos de sus exégetas ponen en tela de juicio su pertenencia al mismo. Nos referimos, claro, a la emblemática y generacional Easy Rider (Buscando mi destino).

Jack Nicholson en Rutas de violencia


El éxito de Los ángeles del infierno llevaría al avispado Corman a reincidir en la temática con Devil's Angels, esta vez dejando las tareas de dirección a Daniel Haller y la labor interpretativa al también realizador John Cassavetes, Beverly Adams y Mimsy Farmer. Pero volviendo a la anterior incursión de Corman en el mismo, Gras considera al citado film junto con Violencia en Las Vegas (Hell's Angels 69) -cuyo cartel sirve de motivo central para la cubierta del presente volumen-, una de las películas del género más logradas. No piensa lo mismo de otros trabajos, aunque no los deja de lado en busca de exhaustividad: este es el caso del mítico cortometraje de Kenneth Anger Scorpio Rising, o de Motor Psycho, esta última la incursión en el género del siempre divertido Russ Meyer, cineasta especializado en nudies protagonizadas por mujeres de formas exuberantes.



Born Losers, Naked Angels o Bury Me an Angel son otros de los títulos comentados, y la figura de Al Adamson se erige como otro de los grandes protagonistas del libro: director de un film tan curioso como Los sádicos de Satán (Satan's Sadists), que protagonizó Russ Tamblyn después de destacar en musicales como West Side Story o Siete novias para siete hermanos y mucho antes de ser recuperado en Twin Peaks, Adamson fue uno de los realizadores que, antes de retirarse para acabar asesinado por su contratista (sic), acercó el género de los biker films a otros como el policíaco o muy particularmente el terror... por lo general dentro de las coordenadas del exploitation.

Russ Tamblyn (dcha.) en Los sádicos de Satán


Precisamente al camino que tomó después el género, por lo general fusionándose con otros, dedica Gras las últimas páginas del libro: una suerte de apéndice dedicado a la evolución del género dentro de los márgenes más amplios del llamado "cine de culto", conformando una filmografía que va desde productos tan dignos como Los caballeros de la moto de George A. Romero a mediocridades sin gracia como Yo compré una moto vampiro; entre una y otra, curiosidades de serie B como Timerider, Megaforce o Warrior of the Lost World.



Precisamente es en este último apartado donde se echa en falta algo más de detenimiento: y es que Biker Films no solo interesará a los amantes del género biker -entre los que un servidor no se cuenta, al menos hasta la fecha- sino también a los fanáticos del cine de culto y la serie B y Z -aquí sí me incluyo sin vergüenza alguna-, y por tanto habría estado bien incidir más en algunos de estos títulos y en otros que se mencionan de pasada, como es el caso de filmes asiáticos como Killer on Wheels o el popular film de animación Akira de Katsuhiro Otomo.

Akira


En definitiva: Biker Films es una herramienta imprescindible para internarse por vez primera en las fronteras de un universo tan particular como el que configuran los títulos señeros del género biker, y aunque probablemente no sea la obra definitiva sobre el mismo -los comentarios de algunos filmes deberían ser más extensos, y se echa en falta una crítica más argumentada-, sí que supone un primer e inevitable acercamiento hacia ese compendio absoluto que, de escribirse algún día, no me extrañaría llevara la firma del propio Marc Gras... un autor que sin duda sabe de lo que habla y al que se le agradece que escriba sobre lo que conoce de primera mano.