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lunes, 20 de junio de 2011

FRANÇOIS TRUFFAUT. EL DESEO DEL CINE

François Truffaut. El deseo del cine
Carlos Losilla (coord.)
San Sebastián, Donostia Kultura, 2010
322 pp. - 18 €



No es la primera vez que el realizador francés François Truffaut se asoma por esta página sobre libros de cine: ya nos hicimos eco de la aparición del estudio de Luis García Gil publicado por Cátedra, un valioso paso más en la construcción de una bibliografía sobre esta figura clave de los nuevos cines europeos realizada desde nuestro país. Pero sí se nos antojaba necesario, para reflejar en negro sobre blanco y como se merece una personalidad tan caleidoscópica y multifacética como la del director de Los cuatrocientos golpes, una obra de autoría colectiva que diese voz a distintas y enriquecedoras miradas y perspectivas acerca de su legado.


Truffaut, director y protagonista de El pequeño salvaje


Para satisfacer esta necesidad nace François Truffaut. El deseo del cine, sexta entrega de la Colección Nosferatu, que así regresa a la costumbre de tratar en detalle figuras de realizadores de todo el mundo -los anteriormente estudiados han sido Raoul Walsh, Edward Yang, David Lean y Robert Rossen, en cuatro entregas todas recomendables- después del valiosísimo volumen genérico (de género) El 'thriller' USA de los 70.


Isabelle Adjani fue la hija de Victor Hugo
en Diario íntimo de Adèle H.



Los principales responsables del volumen, con el coordinador Carlos Losilla al frente, han manifestado con sinceridad que este libro no pretende dar respuestas sino plantear nuevas preguntas respecto de las dudas que todavía despierta una obra profundamente ligada a la vida del artista, así como una filmografía que, como la del maestro Orson Welles, parece definirse y entenderse más por aquello que quedó inconcluso o directamente sin realizar que por aquellos proyectos que acabaron llegando a buen puerto; esto es, que se materializaron en las películas estrenadas en todo el mundo y que dieron a su realizador una fama internacional que ya había empezado a granjearse previamente como crítico en las páginas de Cahiers du Cinéma.


Cahiers du Cinéma dedicó un número especial
ya mítico a Truffaut


Así, el volumen se abre con unos "Fragmentos de una correspondencia inacabada" firmada al alimón por el realizador Javier Rebollo y el propio Losilla: un acercamiento personalísimo -como debe ser, al fin y al cabo, cualquier acercamiento que se pretenda sincero y lúcido en lo referente al autor de La chambre verte-, muy apropiado para inaugurar un estudio de un director que hizo de la palabra escrita, en general, una fuente inagotable de inspiración aun cuando no adaptaba un texto literario previo.


Catherine Deneuve y Gérard Depardieu:
dos grandes estrellas para El último metro


En la primera parte del volumen, los críticos José Enrique Monterde, Àngel Quintana, José Antonio Hurtado, Nuria Vidal, José María Latorre, Antoine de Baecque -este, cofirmante de una completísima biografía de Truffaut editada en España por Plot- y Quim Casas, reflejan "Los lugares comunes" que han condicionado el estudio de la obra del realizador galo: sus orígenes como crítico de cine, su vinculación con sus padres artísticos Jean Renoir y Roberto Rossellini, la influencia del cine de género norteamericano, la sombra de Hitchcock -recordemos el fundamental Le cinéma selon Hitchcock, conversación entre los directores de Los pájaros y La piel suave y que ha pasado a la posteridad como "el mejor libro sobre cine jamás escrito", o la amistad -y posterior ruptura, con todas las salvedades que se quiera- que unió a Truffaut y a su compañero de generación Jean-Luc Godard, son algunos de los temas tratados bajo este epígrafe.


De izda. a dcha.: Claude Lelouch, Godard, Truffaut,
Louis Malle y Roman Polanski


En este apartado merece una mención especial el texto "François y los otros", donde Nuria Vidal arma una "falsa mesa redonda" -como las "falsas entrevistas" tan queridas por el propio Truffaut- a partir de distintas declaraciones de los miembros de la llamada, según acepción acuñada por Jacques Rivette, "La banda de los cuatro": Eric Rohmer, Godard, Truffaut y el propio Rivette... Los cuatro realizadores que, junto con el recientemente fallecido Claude Chabrol, conforman el núcleo duro de la célebre (y celebrada) Nouvelle Vague.


Jeanne Moreau, protagonista femenina de Jules y Jim


Acto seguido, el apartado "La comunidad sin lugar" recoge textos firmados por Adrian Martin, Núria Aidelman, José Luis Castro de Paz, Gonzalo de Lucas, Núria Bou & Xavier Pérez, Imma Merino, Carlos F. Heredero -a la sazón director de la edición española de Cahiers- y Violeta Kovacsics, todos ellos acercamientos más originales y personales a temas específicos de la filmografía de Truffaut, como su tratamiento de la infancia -sobre todo en Los cuatrocientos golpes y La piel dura-, el personaje de Jeanne Moreau en Jules y Jim o las reminiscencias de su mirada en el cine de sus seguidores, como Arnaud Desplechin, Wes Anderson -concretamente, en Viaje a Darjeeling- o Tsai Ming-Liang, cineasta asiático que ha adoptado al actor Jean-Pierre Leaud, el inolvidable Antoine Doinel de Truffaut, en un par de títulos de su filmografía.


Truffaut dirige a Jean-Pierre Leaud y Jacqueline Bisset
en
La noche americana


Completan el volumen un repaso a la bibliografía universal existente sobre Truffaut, con especial atención al material disponible en castellano, así como los apéndices habituales: filmografía, resúmenes de los diferentes ensayos en euskera e inglés, y un par de índices, de películas y onomástico. El resultado es un volumen de lectura indispensable para acercarse a y entender mejor la obra de uno de los directores más controvertidos y a la vez más admirados, más modernos y al mismo tiempo más deudores del legado de sus maestros, del cine del siglo pasado.

jueves, 24 de febrero de 2011

Hitchcock / Truffaut: las grabaciones

"Con el transcurso del tiempo El cine según Hitchcock ha adquirido la fama, probablemente exagerada, de ser el mejor libro publicado sobre temas de cine, pero sea como fuere es un trabajo magnífico que dice mucho sobre la personalidad y el trabajo de Hitchcock, pero también sobre la del entrevistador, lo cual no es habitual en una tarea de ese tipo, donde suele abundar la voz impersonal de quien formula las preguntas". Así se expresa el escritor y crítico cinematográfico José María Latorre en su ensayo "El aliento de Hitchcock", incluido en François Truffaut. El deseo del cine (Colección Nosferatu, n.º 6): una reflexión que viene a cuento gracias a que se nos brinda una nueva posibilidad de escuchar de viva voz a entrevistador y entrevistado en aquellos míticos encuentros en 1962.



Fue en aquel año que, reunidos en las oficinas de Universal Studios y con la mediación de Helen Scott, de la French Film Office de Nueva York, como traductora (el realizador que debutara con Los cuatrocientos golpes no hablaba demasiado bien inglés), que François Truffaut se reunió con su admirado Alfred Hitchcock para realizar una serie de entrevistas de media hora de duración que, una vez editadas, dieron lugar a Le cinéma selon Hitchcock, el más mítico libro sobre cine jamás publicado.

Alfred Hitchcock y François Truffaut


Ahora, cortesía de FILMdetail.com, podemos escuchar on line o incluso descargar, todos juntos o por separado, los distintos archivos de audio que recogen la pista sonora de aquellos encuentros, para escuchar y disfrutar de las auténticas voces de dos de los realizadores que hicieron de su trabajo una de las manifestaciones artísticas más ricas del siglo XX.

Con todos ustedes, The Hitchcock and Truffaut Tapes.

sábado, 9 de enero de 2010

FRANÇOIS TRUFFAUT

François Truffaut
Luis García Gil
Madrid, Cátedra, 2009
272 pp. - 13,50 €



En algunas ocasiones la vida y la obra de un creador, o lo que es lo mismo, sus vivencias más íntimas y su faceta más pública, están íntimamente ligadas y no se pueden entender una sin la otra. Posiblemente el ejemplo más paradigmático de entre todos los directores de cine que en la Historia han sido sea el de François Truffaut, un realizador que hizo de sus experiencias vitales, aunque siempre ligadas a su interés cultural -fue tan ávido lector como cinéfilo-, materia de base con la que forjar su filmografía.



En 2009, fecha de publicación de este François Truffaut incluido en la prestigiosa colección "Signo e Imagen / Cineastas" de Cátedra, se cumplía el cuarto de siglo del fallecimiento del cineasta francés, ocurrido en 1984 cuando el realizador de Vivamente el domingo -a la postre su último largometraje- contaba con la temprana edad de 52 años y tenía en la cartera muchos proyectos por realizar. Hoy en día el portugués Manoel de Oliveira sigue dirigiendo con 101 años a razón de un film anual porque, según él, si deja de dirigir se muere; lamentablemente, esto no le funcionó al realizador galo.



Todavía hoy la figura de Truffaut y su cine son motivo de discusión entre críticos y aficionados al cine de todo el mundo, que lejos de llegar a un acuerdo tácito se manifiestan a favor o en contra de su obra, y en ambas posturas de forma encendida. Esto no debería molestar a ningún seguidor de su trabajo; más bien nos debería reconfortar que este siga hoy tan vivo como cuando se estrenó hace décadas.



El presente estudio de Luis García Gil, no podía ser de otra forma, se posiciona a favor de Truffaut, aunque -y es una labor encomiable- tampoco lo defiende a capa y espada sin argumentos o pasando por encima de las críticas vertidas a lo largo de los años. Para ello opta por no dejarse nada en el tintero, y en el ensayo que lo abre, significativamente titulado "El cine y la vida", no olvida mencionar la infancia difícil del realizador -marcada por la ausencia de una figura paterna y los problemas de disciplina en el colegio-, que luego quedaría reflejada en películas como la fundacional (y fundamental) Los cuatrocientos golpes o La piel dura, y que desembocó en que el joven François buscara refugio en las artes narrativas, esto es, la novela y el cine.



Por supuesto, buena parte de este estudio se centra en la labor de Truffaut como crítico en Cahiers du Cinéma, una revista que quedó marcada por el final de la guerra en 1945, cuando empezaron a llegar de golpe a los cines de Francia gran cantidad de películas hasta entonces retenidas, y que permitieron a toda una generación de críticos y futuros realizadores -Godard, Rohmer, Rivette, Chabrol, el propio Truffaut- descubrir títulos indispensables tanto del cine italiano (cintas de Rossellini o De Sica) como, muy especialmente, del norteamericano: realizadores como Orson Welles, Alfred Hitchcock o Howard Hawks vieron cómo su obra era estudiada y reivindicada por estos críticos que luego darían pie a la célebre Nouvelle Vague, la Nueva Ola francesa.



A la temprana edad de 22 años, Truffaut publica en Cahiers el célebre "Una cierta tendencia del cine francés", un artículo incendiario que ataca al cine francés más academicista y literario, y de mayor éxito en aquel momento y firmado por realizadores como Autant-Lara, Clouzot o Delannoy, para por el contrario defender otra manera de entender el séptimo arte: la de cineastas como Jacques Becker, Max Ophüls o muy especialmente Jean Renoir. Del hijo del pintor impresionista, Truffaut llegaría a decir que era el mejor director de cine, y del libro que a este dedicó André Bazin, padre putativo del propio Truffaut, que era el mejor libro de cine sobre el mejor director.



Con el paso de los años, a Truffaut se le criticaría que acabara haciendo un cine muy parecido a aquel que atacó en el citado ensayo, un cine literario en la medida en que se mostraba menos preocupado por romper con la dependencia del séptimo arte respecto de la novela olvidándose de la libertad que proporcionaban las nuevas técnicas cinematográficas que permitieron a estos realizadores salir a la calle y rodar casi cámara en mano dos cintas como A bout de soufflé de Jean-Luc Godard y la citada Los cuatrocientos golpes, y dando así el pistoletazo de salida a la Nouvelle Vague. Muchos años después, su compañero y amigo Godard -todavía vivo y en activo- no le perdonaría esta supuesta traición a los postulados del movimiento.



Posteriormente al citado ensayo introductorio, García Gil procede a desmenuzar las claves de cada trabajo del realizador, en estricto orden cronológico, de 1959 a 1983, sin olvidar sus trabajos en el ámbito del cortometraje. De esta forma, el lector podrá descubrir qué hay del propio Truffaut en la figura de Antoine Doinel, interpretado por su alter ego Jean-Pierre Leaud en un corto y cuatro largometrajes, los apuntes autobiográficos de una de las mejores películas del subgénero "el cine dentro del cine" -La noche americana, claro está- o su interés por la novela negra -llegó a adaptar textos de David Goodis y William Irish- y por otros géneros literarios: de la ciencia ficción de Ray Bradbury (Fahrenheit 451, donde expuso su amor por la letra impresa) al romanticismo decadente de Henry James (La chambre verte), pasando por la figura de Henri-Pierre Roché, al que volvió a poner de moda realizando Jules y Jim y Las dos inglesas y el amor.



Completa este repaso por la obra de Truffaut un breve capítulo acerca de su relación con Steven Spielberg durante el rodaje de Encuentros en la tercera fase -película en la que Truffaut desempeñó un importante papel- como, este mucho más interesante, un apartado sobre algunos de los proyectos que el autor de El amante del amor barajó pero nunca llegó a realizar, entre ellos Le petite voleuse (que tiempo después realizaría Claude Miller), una adaptación de La flecha de oro de Joseph Conrad o, este uno de los más famosos, Bonnie and Clyde, que acabaría rodando Arthur Penn con Warren Beatty y Faye Dunaway y se convertiría en una de las cintas más características y celebradas del cine estadounidense de los años 60.



Así pues, este François Truffaut de Luis García Gil no aporta nada nuevo acerca de la figura del cineasta francés y sus películas, pero sí sistematiza de manera precisa y accesible los rasgos más definitorios de su universo, y se convierte en un magnífico complemento tanto de las distintas biografías del cineasta que se han publicado -no se pierdan la completísima de Antoine de Baecque y Serge Toubiana publicada en España por Plot- como del propio visionado de las películas, la mayoría disponibles en DVD, y a la postre mejor manera de conocer de primera mano a tan maravilloso realizador.



(+) La web del autor