lunes, 26 de noviembre de 2012

PAUL THOMAS ANDERSON


Paul Thomas Anderson
José Francisco Montero
Madrid, Akal, 2011
240 pp. - 17 €




No se me ocurre mejor manera de mitigar un tanto la dolorosa espera ante el estreno español del último trabajo del realizador Paul Thomas Anderson, la premiada The Master, que leer este espléndido estudio alrededor de su figura escrito por José Francisco Montero y editado por Akal; si no me equivoco, el primero que se le dedica a este director en nuestro país y uno de los pocos centrados en su filmografía proveniente sea de donde sea.


Philip Baker Hall y John C. Reilly en Sidney


Por otra parte, no es de extrañar esta falta de estudios sobre la obra del realizador californiano, dado que estamos ante un cineasta todavía joven (nació en 1970) y de filmografía breve (tan solo ha dirigido seis largometrajes, entre 1996 y el presente año). Pese a ello, el autor del presente libro ha considerado que su obra era lo suficientemente relevante como para dedicarle un estudio de envergadura considerable como este, y después de leerlo (y disfrutarlo) no podemos menos que darle la razón.


Burt Reynolds y William H. Macy en Boogie Nights


Por su perfeccionismo, su interés por distintos géneros y perspectivas, y el tiempo que deja pasar entre sus distintos filmes (nada menos que un lustro entre la anterior Pozos de ambición, de 2007, y la mencionada The Master), a Anderson se le ha comparado en más de una ocasión con el mismísimo Stanley Kubrick. De haberse enterado, al realizador de 2001 probablemente no le hubiese molestado la comparación ante el desbordante talento demostrado en obras maestras de la talla de Boogie Nights o Magnolia. Incluso en su debut, un film noir tan interesante como Sidney, Anderson ya dejaba ver que estábamos ante un realizador llamado a ser uno de los más grandes del cine estadounidense contemporéaneo. El tiempo se ha encargado de darle la razón.


Tom Cruise y Jason Robards en Magnolia


En su libro, José Francisco Montero no cae en el recurso fácil de comentar uno a uno los distintos títulos que conforman la filmografía del director objeto de su estudio; muy al contrario, construye su discurso -sobre todo el fundamental epígrafe "Recurrencias y variaciones", que en sí mismo alcanza casi la mitad del volumen- atendiendo a la presencia recurrente de temas, ideas y conceptos en dicha filmografía. Y es que Montero considera el cine digno de estudio en general y la obra de P. T. Anderson en particular, como un objeto total en el que no cabe discernir contenido de continente, fondo de forma.


Emily Watson y Adam Sandler en Punch-Drunk Love


A partir de esa idea como punto de partida, el autor explora distintos aspectos de la vida y obra de Anderson: la importancia vital de la figura paternal frente a la ausencia de la madre, su condición de autodidacta, la influencia de algunos directores en su obra (muy particularmente de Robert Altman, Martin Scorsese y François Truffaut, pero también de Jonathan Demme, muy admirado por Anderson, y del dramaturgo David Mamet) o la dificultad de sus comienzos. Incluso dedica unas líneas a la todavía inédita (y muy prometedora) The Master.


Daniel Day Lewis en Pozos de ambición


No me cabe duda de que con este libro, José Francisco Montero conseguirá que los que no conozcan el cine de Anderson se interesen por él, de igual manera que logra que los que ya admirábamos al cineasta veamos su obra con otros ojos -sin ir más lejos, me ha convencido de darle otra oportunidad a la única película suya que no me satisface: Punch-Drunk Love-... lo cual no siempre es fácil. En definitiva: su Paul Thomas Anderson se me antoja uno de los mejores libros de cine que he leído en los últimos meses, acerca de uno de los mejores cineastas surgidos en las últimas dos décadas.


Joaquin Phoenix en The Master

 
Nota bene.- A los interesados tanto en el cine de Paul Thomas Anderson como, sobre todo, a los que sientan curiosidad por el presente estudio, les recomiendo lean esta entrevista con José Francisco Montero publicada en el blog Amante del Lente.