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sábado, 5 de marzo de 2022

EL MALVADO ZAROFF


Libro:
EL MALVADO ZAROFF
Richard Connell
(Reino de Cordelia, 2022)


Tras sufrir un naufragio en las aguas del mar Caribe, el cazador profesional Sanger Rainsford logra alcanzar la playa de una isla paradisíaca donde es acogido por un aristócrata que vive allí voluntariamente apartado de la sociedad; Rainsford pronto descubrirá que su anfitrión, aficionado como él a la caza, está dispuesto a obligarle a participar en un peligroso juego de supervivencia... Se recupera ahora este relato de terror y aventuras exóticas publicado por vez primera en 1924 en el seno de una revista de kiosco, y que alcanzó gran popularidad gracias a la adaptación cinematográfica realizada ocho años después por el mismo equipo creativo que al año siguiente estrenaría la mítica King Kong. A destacar que la presente edición incluye, a modo de extenso prólogo, un ensayo sobre esta producción de la desaparecida productora RKO a cargo del editor Jesús Egido, y que resulta como mínimo tan interesante como el propio relato. Estamos pues ante un librito indispensable para los amantes de la narrativa pulp y el mejor cine clásico y de serie B. 


(De: El Periódico de Villena, 4-III-2022).

viernes, 12 de noviembre de 2021

LA PANTALLA ESOTÉRICA / WEIRD WESTERN

 
Recomendamos los dos últimos libros del crítico Jesús Palacios (Hollywood maldito) aprovechando su visita a Alicante para presentarlos en sociedad. Nos referimos a La pantalla esotérica. Cine y ocultismo en 50 películas y Weird Western. Cine del Oeste sin fronteras.

Podéis leer la columna de Abandonad toda esperanza al respecto aquí.





miércoles, 18 de diciembre de 2019

El terror clásico según Pedro Porcel, en Alicante


Quien esta tarde esté en Alicante, no se puede perder la presentación del imprescindible -y por tanto muy recomendable- Cine de terror (1930-1939). Un mundo en sombras, escrito por el especialista Pedro Porcel (Tragados por el abismo). La presentación contará con la presencia del autor y del guionista Pablo Herranz (Las manos en los bolsillos), a la sazón editor de la obra.




Toda la información relativa al acto, que tendrá lugar en la librería Pynchon & Co, en la imagen superior.

viernes, 22 de noviembre de 2019

El terror, en orden alfabético


Aprovechando que mañana estaremos en el Festival de Cine de Terror de Torrevieja hablando del cine del género estrenado en 1960, en la columna de Abandonad toda esperanza de hoy recomendamos Abecedario del horror, el excelente libro colectivo coordinado por Ángel Gómez Rivero y publicado por Calamar. También comentamos brevemente un clásico bibliográfico como El cine de terror. Una introducción de Carlos Losilla.

Podéis leer la columna aquí:



(PS.- Unas horas después de entregar esta columna a EPDV, la organización de Torrerífico me informa de que la jornada del sábado se suspende y el evento se pospone a febrero del año próximo.)


viernes, 19 de octubre de 2018

Reivindicando a Michele Soavi


En la columna de Abandonad toda esperanza de hoy recomendamos un libro espléndido sobre uno de los directores de cine fantástico europeo de los que más urge una reivindicación. Nos referimos a Michele Soavi. Cineasta de lo macabro (Hermenaute), publicación oficial de la 51.ª edición del Festival de Cine Fantástico de Cataluña - Sitges 2018.

Podéis leer la columna de prensa aquí.


lunes, 5 de mayo de 2014

STAR WARS AÑO A AÑO


Star Wars año a año. Una crónica visual
AA.VV.
Barcelona, Planeta de Agostini, 2014
328 pp. - 45 €




A la hora de encarar el comentario de una obra como la presente, es díficil evitar la tentación de afirmar que Star Wars está de moda: ayer mismo, día 4 de mayo, se celebraba el Día Internacional de Star Wars; además, desde hace unos días y hasta el próximo mes de abril (esto es, durante un año completo) puede visitarse en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante la exposición que muestra la colección privada de La Guerra de las Galaxias más grande de Europa, y una de las más importantes del mundo: la del coleccionista alicantino Gaby Navarro; por si esto fuera poco, la semana pasada se dio a conocer de forma oficial el reparto protagonista del Episodio VII, que dirigirá J. J. Abrams y que se estrenará en diciembre de 2015 en cines de todo el mundo.




Pero tras leer este Star Wars año a año. Una crónica visual, hasta el más profano en el universo galáctico creado por George Lucas se dará cuenta de que tal aseveración es falsa... porque, sencillamente, Star Wars nunca ha dejado de estar de moda desde que se estrenó la primera película en mayo de 1977. Así, y a lo largo de casi cuatro décadas ya, el universo de Luke Skywalker, Han Solo y compañía siempre ha estado de plena actualidad, sobre todo para los millones de fanáticos repartidos por todo el planeta Tierra.




Como sugiere el título de la obra, esta es una "crónica visual" de la historia de Star Wars; un repaso histórico en orden cronológico que no se limita a partir del estreno del inaugural y mítico Episodio IV, ni siquiera a los preparativos más inmediatos del proyecto, puesto que bucea en el pasado hasta el mismo nacimiento de George Lucas, no olvidemos que verdadero artífice de la presente creación, y capaz por sí solo de dinamitar las convenciones que justifican y separan etiquetas como cine mainstream y cine de autor: porque, ¿hay algo más mainstream, y al mismo tiempo que responda a la iniciativa personal y a los sueños más íntimos de un único creador, que La Guerra de las Galaxias?




De esta forma, la presente obra se articula en cinco apartados: "Vida anterior a Star Wars (1914-1972)", "La trilogía original (1973-1983)", "Entre trilogías (1984-1996)", "La trilogía de precuelas (1997-2005)" y "De Clone Wars en adelante (2006-2012)", encargándose de la redacción de los textos Ryder Windham (apartados 1 y 2), Daniel Wallace (apartado 3) y Pablo Hidalgo (apartados 4 y 5).




Así, y tras dos textos introductorios firmados por el propio Lucas y por el citado Windham, el fascinante recorrido histórico que propone la presente obra arranca el 8 de febrero de 1914, con el estreno de Gertie the Dinosaur, un film animado del maestro del cómic y autor de Little Nemo in Slumberland Winsor McCay. A partir de ahí, Windham comenta y analiza pormenorizadamente las principales referencias de lo que se convertirá en el caldo de cultivo del que surgirá Star Wars: los seriales de Flash Gordon, La guerra de los mundos (la novela de H. G. Wells y la emisión radiofónica de Orson Welles), los cómics de EC, las películas de Akira Kurosawa (como Yojimbo y muy especialmente La fortaleza escondida), las historietas de superhéroes de la Marvel, la popular serie televisiva Star Trek... Igualmente, comentará el estreno de las dos primeras películas de Lucas, a la postre y al menos de momento sus únicos filmes ajenos al universo que le ha convertido en uno de los hombres más ricos y poderosos del mundo del espectáculo: la distopía futurista THX 1138 y el relato generacional y nostálgico American Graffiti.




Como decíamos, es también Windham el encargado de comentar el espacio de tiempo protagonizado por la llamada "trilogía original": La Guerra de las Galaxias (luego llamada Una nueva esperanza), El imperio contraataca y El retorno del jedi. Son años marcados por el triunfo comercial de Brian de Palma y Stephen King con Carrie o el crítico de Francis Ford Coppola con La conversación, ambos compañeros de generación del propio Lucas; un momento en el que, allá por 1977, Star Wars llega para quedarse, convirtiéndose en un éxito inmediato, generador de todo un universo artístico y de marketing sin parangón en la cultura y las artes universales.




"Entre trilogías" corre a cargo de Daniel Wallace, y refleja un período en el que las ansias de los fanáticos de Star Wars se calman a base de un par de filmes protagonizados por los ewoks (a los que conocimos en El retorno del jedi), los dibujos animados de Droids y Ewoks y los relatos pertenecientes al universo propio de Star Wars en forma de novelas y cómics. Es esta una época en la que Lucas no deja de trabajar, tanto en el desarrollo de su empresa Lucasfilm, la división de efectos especiales Industrial Light and Magic y la serie televisiva Las aventuras del joven Indiana Jones, protagonizada por la versión adolescente del personaje que él mismo creara para la saga fílmica de su amigo y colaborador Steven Spielberg.




Pablo Hidalgo se ocupa de redactar el tercio final del libro, protagonizado por la segunda trilogía (primera si atendemos a la cronología interna del relato diegético) y por todo lo que vino después: tres filmes que firmaría el propio George Lucas y que llevaron por título La amenaza fantasma, El ataque de los clones y La venganza de los sith. Tres películas no exentas de polémica que no fueron del gusto de todo del mundo pero que respondían no ya solo a razones crematísticas (que también), sino a la necesidad imperiosa por parte de legiones de aficionados que demandaban nuevas entregas de su saga cinematográfica favorita.




Como ya habrá podido comprobar el lector gracias a algunas de las imágenes que acompañan a esta nota, Star Wars año a año es un pozo sin fondo de información al respecto, repleto de referencias cruzadas, profusamente ilustrado a todo color, y que no se detiene exclusivamente en el universo de Star Wars propiamente dicho, sino que a través de él, incluso mediante pequeñas anotaciones a pie de página, realiza un exhaustivo repaso de lo que ha sido la historia de la humanidad en paralelo a la gestación, el nacimiento y el desarrollo de la exitosa saga intergaláctica. En definitiva: Star Wars año a año es la historia de nuestras vidas... y, huelga decirlo, una lectura imprescindible para todo aficionado que se precie.

lunes, 18 de abril de 2011

LA BESTIA EN LA PANTALLA

La bestia en la pantalla. Aleister Crowley y el cine fantástico
AA.VV. (Jesús Palacios, coord.)
San Sebastián, Donostia Kultura, 2010
330 pp. - 22 €



Fiel a su cita anual con los cinéfilos irredentos del fantastique, y un año después de aquel espléndido "Métal Hurlant" y el cine fantástico, la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián publicaba el año pasado este La Bestia en la pantalla. Aleister Crowley y el cine fantástico, volumen decimotercero de esta colección indispensable, y como el anterior y otros muchos de la misma, coordinado por el experto Jesús Palacios.

Aleister Crowley


Nadie mejor que Palacios para dirigir un proyecto como este: cualquiera que haya seguido su producción bibliográfica sabrá que la sombra de este personaje histórico, tan particular que a veces cuesta no considerar como un ente de ficción, planea sobre buena parte de la misma; de hecho, Crowley fue uno de los protagonistas indiscutibles de Desde el infierno. Una historia ocula del siglo XX, una de las obras capitales de Palacios. Y tanto es así que hasta en sus dedicatorias a los lectores este crítico emplea la máxima de la filosofía thelémica -"Haz lo que quieras será la única ley"- que rigió siempre la vida de este filósofo y escritor satanista, miembro de la Golden Dawn y figura de culto para esotéricos del más variado pelaje.



Considerado por muchos como "el peor hombre del siglo XX", Aleister Crowley es una figura íntimamente unida no ya solo al cine fantástico, sino al devenir del propio arte cinematográfico desde que David W. Griffith convirtió en manifestación artística el invento técnico de los hermanos Auguste y Louis Lumière. Pese a ello, no existía hasta la fecha ningún análisis historiográfico y/o crítico, mucho menos escrito en español, acerca del vínculo existente entre ambos. Así pues, este volumen viene a rellenar un hueco imperdonable en la bibliografía universal sobre cine.

Nosferatu


Como ocurre siempre con esta colección, el presente volumen presenta autoría colectiva, y Palacios se ha encargado de reunir a una nómina de expertos imbatible: inaugura el volumen Frank G. Rubio, desde siempre interesado en el lado oculto y esotérico de la realidad, y encargado aquí de realizar una semblanza biográfica del que fuera apodado como 'la Bestia'. Acto seguido, Luciano Berriatúa -reputado historiador particularmente vinculado al cine expresionista en general y a Nosferatu en particular- contempla la relación de Crowley con el cine silente alemán, y en concreto con El estudiante de Praga y la citada película de Murnau.

Kenneth Anger


Por su parte, Pedro Porcel analiza la figura de Crowley como espectador y cinéfilo, y el propio Palacios realiza una guía de nombres -estructura que en varias ocasiones emplearía en sus colaboraciones con la revista de Manuel Valencia 2000 maníacos- de personalidades vinculadas a Crowley y/o la magia thelémica en el seno del séptimo arte: de Kenneth Anger, director experimental de títulos como Fireworks o Inauguration of the Pleasure Dome, a Harry Smith, figura clave de la contracultura norteamericana, pasando por el realizados español de culto Carlos Atanes, el director de cine de serie B Curtis Harrington -recordado sobre todo por los filmes de ciencia ficción terrorífica Night Tide y Queen of Blood-, el inimitable escritor, guionista de cómic, cineasta y psicomago Alejandro Jodorowsky o E. Elias Merhige, director de aquella memorable cinta sobre el rodaje de Nosferatu La sombra del vampiro, donde John Malkovich y Willem Dafoe encarnaron respectivamente al director y al protagonista de este clásico del cine.

Perdurabo


Posteriormente, Robert A. Haller y Antonio Weinrichter glosan respectivamente las figuras de Kenneth Anger y Harry Smith, mientras que el citado Atanes comenta breve pero sustanciosamente la relación de Crowley con su propia obra audiovisual -particularmente con su film Perdurabo-, una filmografía inédita en los circuitos comerciales pero muy comentada en los festivales especializados de medio mundo, así como en la red.



Acto seguido, Palacios se lanza de nuevo al ruedo, esta vez para realizar un repaso a aquellas películas inspiradas en cierta manera en la vida y milagros de Crowley, convertido en "supervillano" de ficciones de índole diversa. Destacan en este recorrido cintas como La novia de Frankenstein de James Whale, Satanás de Edgar G. Ulmer, La semilla del diablo de Roman Polanski, y muy particularmente dos joyas del cine de terror como La noche del demonio de Jacques Tourneur o la muy reivindicable The Devil Rides Out de Terence Fisher y escrita por el gran Richard Matheson. Igualmente, no hay que olvidar las andanzas de villanos tan carismáticos como el Dr. Phibes al que encarnara en un par de ocasiones Vincent Price o al Zé do Caixao creado por el brasileño José Mojica Marins.

Zé do Caixao


Textos de Carlos Arenas, Adolfo Reneo -que analiza la relación de Crowley con la historieta-, Antonio José Navarro y Charly Álvarez completan la nómina de autores del cuerpo central del volumen. Pero, como siempre, aún hay más: en los "Apéndices" de los que suelen disfrutar las entregas de esta colección podemos leer al propio Crowley ejerciendo de crítico cinematográfico en las páginas de Vanity Fair allá por junio de 1917, así como un fragmento de la Autobiografía de William Somerset Maugham en la que el escritor comenta cómo conoció a Aleister Crowley y cómo este inspiró al personaje protagonista de su novela El mago.



Por si esto fuera poco, el volumen nos da la oportunidad de leer el soberbio cuento "El maleficio de las runas", del maestro de la literatura de fantasmas M. R. James, que sirvió de inspiración a Tourneur a la hora de rodar la citada La noche del demonio, todavía hoy una de las mejores películas de este maestro del fantástico. Por su parte, Ian Fleming -creador del popular James Bond-, cierra estos "Apéndices" con un fragmento de su novela Casino Royale, recientemente llevada al cine con Daniel Craig en la piel del agente 007.

La noche del demonio


Unas completísimas filmografía y bibliografía, divididas en varios apartados, y unos muy útiles índices onomástico y de obras cierran, pues, este La Bestia en la pantalla, libro de importancia capital por lo inusual de su contenido y lo riguroso de su tratamiento.

lunes, 28 de marzo de 2011

JESÚS FRANCO

Jesús Franco
Carlos Aguilar
Madrid, Cátedra, 2011
400 pp. - 15,40 €



No es la primera ocasión, como no podía ser menos dada su importancia ya historiográfica, que la colección Signo e Imagen / Cineastas de la editorial Cátedra se deja caer por esta página consagrada a los libros sobre cine: ya habíamos comentado en el momento de su aparición los recientes volúmenes dedicados al añorado François Truffaut y al controvertido Julio Medem, escritos respectivamente por Luis García Gil y Zigor Etxebeste Gómez. Pero sí es la primera vez que sentimos una satisfacción en buena medida personal ante la aparición aquí de un título en concreto (y de su correspondiente escritor) de esta serie indispensable de volúmenes acerca de realizadores del cine universal de ayer y de hoy.

Jesús Franco, siempre cámara en mano


Y esto es así por un doble motivo: primero, porque la inclusión de una figura tan controvertida y en ocasiones vilipendiada como la de Jesús Franco -por el que, nos guste más o menos su cine, sentimos una gran simpatía- en una colección por lo general dedicada a cineastas de considerado prestigio, cuando no de adoración incondicional por parte de la cinefilia de todo el mundo (de Ford o Hitchcock a Eastwood o Scorsese pasando por Bergman, Wilder, Cassavetes, Kurosawa, Godard, Visconti o Kiarostami), nos parece un acto cuasi de justicia poética, habida cuenta de la importancia histórica de un caso tan sui generis como el de Franco no ya en la filmografía española sino en la mundial.

Carlos Aguilar, autor del libro


Por otro lado, nos satisface que llevar a cabo una misión tan titánica como la de glosar la vida (longeva) y milagros (de muy diversa catadura) del realizador de Necronomicon haya caído en unas manos tan autorizadas como las de Carlos Aguilar, escritor y crítico cinematográfico que ha mantenido durante años contacto directo con el realizador, además de una relación de amistad que ha pasado por mejores momentos que en el presente. Por si esto fuera poco, Aguilar ha demostrado en repetidas ocasiones, con una ya considerable bibliografía a sus espaldas, el conocimiento de primera mano de todas las posibles facetas del arte cinematográfico; esto es, del cine clásico y del contemporáneo, de las producciones del Hollywood dorado a las muestras más abisales de la serie B y Z.



Lo que llama la atención en primer lugar de este Jesús Franco de Aguilar es que, lejos de ser un relato hagiográfico repleto de loas y alabanzas desmedidas al protagonista del estudio, se trata de un volumen que, por un lado, reivindica su figura más allá del hecho de que haya engrosado la colección que recoge el texto; pero que por otro pone los puntos sobre las íes subrayando lo desmedido y muchas veces injustificado -si nos atenemos a méritos puramente técnicos e incluso artísticos- del culto que se ha formado alrededor de la figura del cineasta que debutara prometedoramente con la comedia Tenemos 18 años, para después echar por tierra buena parte de aquella promesa.

Necronomicon es uno de los trabajos más reputados de Franco

El texto de Aguilar combina los apuntes biográficos necesarios para entender el devenir vital y artístico de Franco, de su nacimiento en el seno de una familia de profunda raigambre intelectual a la delicada salud con la que sobrevive hoy, con el comentario más o menos pormenorizado de su filmografía... si bien no se detiene por igual en cada uno de los casi doscientos largometrajes que jalonan la producción, en efecto inabarcable, de este realizador. Que Aguilar pase por alto analizar algunos de los largometrajes realizados por Franco podría suponer que no estemos todavía ante el libro definitivo sobre el cineasta, si bien también nos hace pensar que quizá nunca llegue a existir dicho libro utópico.



Y es que, como el autor deja entrever en alguna ocasión, algunos de los muchísimos largometrajes firmados por este cineasta que ha usado docenas de seudónimos -desde el más popular y reconocible de Jess Franco o Jess Frank a otros como Frank Manera, Clifford Brown o Lulu Laverne- son absolutamente infumables, y dinamitan el lenguaje cinematográfico incurriendo en errores de montaje, raccords o un indudable abuso de travellings o zooms la mayoría de las veces gratuitos... por no hablar de la repetición de planos, casi de secuencias, en distintas producciones con montajes alternativos, títulos distintos e incluso datos oficiales de producción disímiles.

Jack Palance en Justine, según la obra del Marqués de Sade

Por si esto fuera poco, Franco ha rodado un gran número de coproducciones, así como películas de índole pornográfica que solo se han estrenado en el extranjero. Igualmente, y para complicar todavía un poco más el asunto, ha llevado a cabo distintas versiones, una soft y otra hard, de un mismo film de género erótico, con destino a mercados diferentes. Además, muchos de sus trabajos presentan títulos alternativos según los países en los que se han estrenado y/o con los distintos montajes con los que han acabado llegando a los cines... esto es, cuando no se han quedado directamente como filmes inéditos. Si a esto sumamos los múltiples seudónimos y sobrenombres con los que trabajaron a sus órdenes actores y técnicos, además de los utilizados por él mismo, resulta una tarea verdaderamente ardua unificar y establecer una filmografía completa y coherente de un director de obra tan polimorfa y extravagante.



No obstante, y pese a lo complejo del propósito, Aguilar recorre la filmografía de Franco desde su debut dentro de los márgenes de la industria a sus últimas películas rodadas en vídeo digital y con resultados experimentales y (solo aparentemente) amateurs, coincidiendo con una concesión de un Goya honorífico que no fue plato de gusto para todo el mundo. En este recorrido, Aguilar considera los primeros años de su obra como su etapa más fructífera en términos de calidad, y en concreto señala el estreno de Gritos en la noche en 1961 como el punto álgido no solo de su producción, sino del cine fantástico español. Con esta cinta, Franco inauguraba una de sus más populares series, la dedicada al siniestro doctor Orloff, así como su colaboración con el que se convertiría en uno de los actores más emblemáticos de su obra: Howard Vernon.

Howard Vernon es Orloff en Gritos en la noche


Como señala Aguilar, Vernon podría representar el icono masculino por excelencia de la filmografía de Franco, incluso por encima de otras presencias habituales como Jack Taylor, Antonio Mayans o el propio realizador reconvertido en actor... algo que también hizo, con un resultado digno de elogio, a las órdenes de Fernando Fernán-Gómez en la fascinante El extraño viaje. Por su parte, el icono femenino de Jesús Franco sin duda sería la actriz Soledad Miranda: fallecida prematuramente en un accidente automovilístico, la actriz andaluza tuvo tiempo de participar en varios filmes a las órdenes del realizador, siendo el más popular Las vampiras, versión femenina, lésbica y en cierta medida pop del Drácula de Bram Stoker (novela sobre la que Franco volvió en más de una ocasión). Dada la importancia de la intérprete en la obra del cineasta, no resulta gratuita por tanto la utilización de su atractivo físico para ilustrar la cubierta del libro, mediante un fotograma de El diablo que vino de Akasawa.



Howard Vernon y Soledad Miranda son solo dos de las personalidades que se pasean por este libro como satélites alrededor del "planeta Jesús Franco": no falta el concurso del productor Harry Alan Towers, el actor y director Ricardo Palacios o la actriz y realizadora Lina Romay, desde hace ya un buen puñado de años colaboradora, confidente y a la postre esposa del realizador. Los testimonios de todos ellos, extraídos de referencias bibliográficas, entrevistas y declaraciones convenientemente glosadas a pie de página, enriquecen el retrato poliédrico de una personalidad del cine español con cuya ética y estética se puede o no comulgar, pero a la que hay que reconocerle su mérito (cincuenta años de labor ininterrumpida tras las cámaras y al margen de todo apoyo económico o logístico por parte del ministerio), fruto de una necesidad casi biológica por rodar, así como la existencia de un universo propio fácilmente reconocible. Un universo para el que ahora tenemos una nueva y valiosa llave: este Jesús Franco escrito por Carlos Aguilar.

En el centro, Carlos Aguilar y Jesús Franco


Nota bene.- Pasado mañana miércoles 30 de marzo, a las 19.30 horas, tendrá lugar la presentación de este libro en la sede de la Filmoteca Española (Cine Doré, C/ Santa Isabel 3, Madrid). Dicho acto, de entrada libre limitada al aforo del local, contará con la presencia del autor y de Jack Taylor, uno de los actores fetiche de Jesús Franco; y durante el acto se proyectará la película Necronomicon (1968), protagonizada por Taylor y asimismo una de las más emblemáticas dentro de la filmografía del realizador.

Jack Taylor, uno de los actores fetiche de Jess Franco


(+) La web del autor

lunes, 7 de febrero de 2011

TERROR BAJO LAS AGUAS

Terror bajo las aguas. El cine de monstruos marinos
Carlos Burgaleta & José Luis Viruete
Madrid, Ilarión, 2010
248 pp. - 17 €



A los que echen de menos darse un buen chapuzón en el mar pero no se atreven a vérselas ahora mismo con el crudo clima invernal siempre les quedará la posibilidad de, desde la comodidad del sofá frente al televisor, ver cómo lo hacen otros. Y si la película elegida para la ocasión es una cinta de terror donde nadadores y turistas corren hacia la arena o se enfrentan a amenazas surgidas de los abismos más profundos para intentar salvar sus vidas, quizá se les quiten las ganas del todo. Si eligen esta opción, no se me ocurre mejor guía para elegir con criterio que este Terror bajo las aguas, editado a finales del año pasado por Ilarión.

La mujer y el monstruo


El libro, firmado por Carlos Burgaleta y un experto en cultura popular como José Luis Viruete (quién no se ha echado unas risas alguna vez con todo el material psicotrónico y casposo que alberga su web Viruete.com), no es sino un compendio exhaustivo de aquellos filmes, la mayoría lógicamente de terror (aunque no faltan los de aventuras, por ejemplo) en los que la amenaza surge del fondo del mar: y no piensen que hablamos solamente de tiburones, orcas asesinas, pirañas o caimanes, sino también de variantes tan curiosas como los nazis acuáticos, que protagonizan una película como Shock Waves... precisamente retitulada en España no solo con la traducción literal de Ondas de choque, sino también como Terror en las aguas.



El recorrido que realizan los autores por tan peculiar filmografía se divide en dos apartados: el primero es una "Filmografía básica" que recoge lo más destacado del subgénero, desde la oscura producción inglesa de 1934 The Secret of the Loch hasta, como era de esperar, la reciente Piranha 3D de Alexandre Aja, dicho sea de paso una película espléndida que inexplicablemente permanece inédita en nuestros cines (¿Quizá nos llegue el próximo estío?). Entre una y otra, y estricto orden cronológico, hacen acto de presencia un gran número de títulos y realizadores tan destacables como 20.000 leguas de viaje submarino de Richard Fleisher, La mujer y el monstruo de Jack Arnold, Moby Dick de John Huston, la Piraña original de Joe Dante, su secuela y debut como realizador de James Cameron (y de la que el autor de Titanic reniega) o, claro está, la cinta que supone el punto álgido y de inflexión del género: la celebrada Tiburón de Steven Spielberg.

Piranha 3D


Dicho film, estrenado en 1975 y protagonizado por un trío de intérpretes soberbios -Roy Scheider, Robert Shaw y Richard Dreyfuss-, supuso todo un fenómeno sociológico que hizo disminuir el turismo playero en medio mundo, gracias principalmente a la labor tras la cámara de un casi primerizo Spielberg que consiguió la que todavía es hoy uno de sus tres o cuatro mejores trabajos. Lamentablemente, lo que vino después no estuvo a la altura, y no nos referimos solamente a las secuelas oficiales, sino a un gran número de imitaciones exploitation realizadas la mayoría de las veces con muy poco presupuesto y todavía menos pudor.



En esta filmografía básica, como decíamos muy exhaustiva, se alternan producciones de corte comercial como Esfera de Barry Levinson o Deep Blue Sea de Renny Harlin con películas de espíritu independiente como la reivindicable Open Water o experimentos como Incidente en el Lago Ness, un falso documental impulsado por el siempre sorprendente Werner Herzog. No faltan producciones más exóticas como la australiana El territorio de la bestia (Rogue) o la coreana (y espléndida) The Host, ni tampoco simpáticos productos de serie B como La bestia bajo el asfalto o el cúmulo de producciones que siguieron a la exitosa Abyss del ya citado Cameron: este fue el caso de Leviathan, Profundidad Seis o la producción española La grieta, del malogrado Juan Piquer Simón.

The Host


No es menor el interés, ni mucho menos, del apartado "Filmografía abisal", que como su título sugiere repasa filmes que Burgaleta y Viruete consideran mucho menos relevantes -ya sea por su escasa calidad artística, ya por ser menos representativas del género que nos ocupa-... pero que en muchas ocasiones merecen su atención aunque solo sea por lo divertido y desenfadado de sus propuestas. Esta parte del libro arranca con La fiera del mar (primeriza y curiosa adaptación del Moby Dick de Hermann Melville realizada en 1930) y se cierra con Mandíbulas 3, y está repleta de producciones de bajo (o bajísimo) presupuesto firmadas por realizadores como Roger Corman, Irwin Allen, un sorprendente Samuel Fuller, Tobe Hooper, Wes Craven o el recientemente fallecido Peter Yates, aunque en su Abismo el peligroso animal acuático apenas aparezca y la amenaza tenga un origen más terrenal.



Los comentarios de todos los filmes reseñados en la "Filmografía básica" están compuestos, además de por la lógica ficha técnica, por una sinopsis del filme, una selección de secuencias y diálogos de interés y por la recopilación de datos y/o curiosidades que merecen destacarse, ya sea del rodaje, del estreno o de la recepción crítica de la película en cuestión, así como por el recuerdo a las frases promocionales de la misma. En el caso de la "Filmografía abisal", los comentarios son menos extensos, y en ellos el sentido del humor, cargado de ironía, de los autores campa a sus anchas, todavía más si cabe que en el apartado anterior.

Anaconda


Gracias a este sentido del humor, Terror bajo las aguas -que cuenta con una atractiva cubierta dibujada por el maestro Alfonso Azpiri- se lee con una sempiterna sonrisa dibujada en el rostro, e incluso no es necesario haber visto la mayor parte de las películas comentadas para disfrutar conociendo de la mano de estos testigos de excepción aspectos más o menos desconocidos de la enésima secuela de Anaconda o la (pen)última producción de la descarada productora The Asylum.



En definitiva: Terror bajo las aguas es un título de muy recomendable lectura, al que quizá se le pueda criticar como único aspecto negativo un mayor cuidado en la corrección ortográfica final. Por lo demás, y aunque en sus páginas concursen algunos de los realizadores más interesantes de todos los tiempos (especializados o no en el género fantástico), resulta indispensable sobre todo para los amantes de la serie B y Z, campo de cultivo favorablemente abonado para el desarrollo de este subgénero de terrores marinos.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Segunda dosis de terror

Ya nos hicimos eco en su día de la publicación de Terror en píldoras, libro que el estudioso David G. Panadero dedica a las películas de terror compuestas por pequeños episodios. Dado el indudable interés de la propuesta no queremos dejar de señalar que ya está disponible una segunda edición corregida, con nueva -y llamativa- cubierta a cargo de Fernando Cámara. Una lectura obligada para los amantes del género del terror, de mano de Prótesis Editorial y Grupo Kelton.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

RAY HARRYHAUSEN

Ray Harryhausen. El maestro del stop-motion
Carlos Díaz Maroto
Madrid, Calamar, 2010
288 pp. - 28,50 €



Aunque ya podíamos encontrar un par de referencias bibliográficas con su figura como principal protagonista -El mundo mágico de Ray Harryhausen de J. L. Fernández-Rebollos, editado por el Festival de Cine de Gijón, y el volumen colectivo Ray Harryhausen. Creador de monstruos, publicado por Maia el año pasado-, este técnico de efectos especiales, cuya mera mención nos trae a los cinéfilos tantos recuerdos relacionados con el cine fantástico que disfrutamos en los cines y en la televisión durante nuestra infancia, bien merecía un nuevo análisis pormenorizado de sus aportaciones al séptimo arte realizado en España, país que vio varios de sus rodajes. La oportunidad se manifiesta con este Ray Harryhausen. El maestro del stop-motion que acaba de publicar Calamar Ediciones.

Ray Harryhausen

El libro en cuestión viene firmado por Carlos Díaz Maroto, crítico cinematográfico especializado en el cine fantástico de factura clásica, como demuestran otros títulos de su producción como Los hombres lobo en el cine o King Kong. El rey del cine, ambos editados por Jaguar. Nadie mejor que este escritor madrileño para desgranar la vida, obra y milagros -nunca jamás la etiqueta de "y milagros" le vino mejor a otro que no fuera este mago del celuloide- de Ray Harryhausen, desde sus primeros pasos profesionales sin acreditar en producciones de animación de George Pal y documentales bélicos firmados por los cineastas Frank Capra y Anatole Litvak hasta Furia de titanes, de 1981, último largometraje en el que se encargó de los efectos especiales... sin olvidar los proyectos que nunca se terminaron y/o jamás llegaron a ver la luz, y a los que Díaz Maroto dedica una atención especial digna de encomio.



Así, después de tres epígrafes dedicados a glosar los efectos especiales más primitivos del séptimo arte -esto es, los antecedentes del propio Harryhausen- así como los primeros años profesionales de este maestro de la animación fotograma a fotograma, el libro se articula mediante una propuesta de capítulo por film, empezando por El gran gorila -una secuela del éxito de King Kong, ahora dirigida en solitario por Schoedsack y quedando Cooper como coproductor junto al gran John Ford- y siguiendo por cintas tan celebradas por los amantes del cine fantástico y de serie B como El monstruo de tiempos remotos, Earth vs. the Flyning Saucers o 20 Million Miles to Earth.

El monstruo de tiempos remotos

A continuación aparece ya la que sin duda es una de las obras maestras de Harryhausen, y por extensión una de las cumbres del cine de fantasía: Simbad y la princesa, dirigida por Nathan Juran y primera de las tres películas que Harryhausen dedicara al célebre marino. Tampoco faltan, claro, joyas como Jasón y los argonautas, Hace un millón de años -unica producción de la mítica Hammer que contó con Harryhausen, y film de ambientación prehistórica a mayor gloria del rotundo físico de Raquel Welch- o la muy curiosa y reivindicable The Valley of Gwangi, inédita en nuestros cines pero emitida por algún canal de televisión patrio muy de vez en cuando.



Como todo buen libro de cine, además del valor intrínseco del texto su contenido ha de entrar por los ojos... más todavía si la obra se orienta a comentar el trabajo de alguien como Ray Harryhausen, dedicado a materializar criaturas imposibles surgidas de los sueños más maravillosos -y de las pesadillas más horribles- de los hombres. Para ello se ha contado con la colaboración y el beneplácito de The Ray & Diana Harryhausen Foundation, que ha aportado no solo fotografías de los filmes, sino dibujos y bocetos del propio Harryhausen, la mayoría prácticamente desconocidos hasta la fecha para el lector medio y a la postre un auténtico tesoro para el aficionado.

Simbad y la princesa

Completan la oferta, repleta de anécdotas de índole histórica sobre el desarrollo de los proyectos y los rodajes de los filmes, un capítulo dedicado a los proyectos no rodados de Harryhausen -nada menos que 34 páginas sobre los mismos, demostrando el ingente trabajo de documentación del autor- y otro que retrata la relación del artista con el cómic, cuyo mundo también ha demostrado conocer Díaz Maroto en alguna que otra ocasión gracias a artículos y traducciones dedicadas al mismo.

Jasón y los argonautas

La filmografía y la bibliografía pertinentes cierran un trabajo de investigación al que solo se le puede poner una pega: se echa de menos un mayor juicio crítico sobre los filmes en cuestión, más allá del trabajo técnico de Harryhausen (este sí enjuiciado con más enjundia), y que en la mayoría de las ocasiones se reduce a una mera mención de pasada. Por lo demás, como instrumento de documentación su interés es irreprochable, y como fuente de disfrute y gozo para el cinéfilo, también.



Para terminar, y como suele ser costumbre al hablar de las publicaciones de Calamar, merece la pena destacarse el diseño y maquetación del libro, firmado por el propio editor Miguel San José Romano, que demuestra un gusto exquisito tanto en una faceta de su labor como en la otra: estamos ante un libro que, como sugeríamos antes, se disfruta ya ojeando y hojeando sus páginas, pues en ellas el lector encontrará numeroso material gráfico que lo retrotraerá a épocas y técnicas pretéritas en las que el espectáculo del cine se ganó el calificativo de mágico. Algo que últimamente, como ya sugiere Díaz Maroto en la presentación que abre el volumen, está empezando a perderse, esperemos que no para siempre.

Carlos Díaz Maroto (izda.), con el realizador Paco Plaza (dcha.) y el autor de este blog